El Madrid, a recuperar confianza

Zidane se mide por vez primera a su hijo Enzo y ve al Alavés como «la oportunidad para demostrar que valgo para estar aquí»

RODRIGO ERRASTI MADRID.

Tiene dos Champions League en su palmarés como técnico, pero Zinedine Zidane se toma la visita al estadio del penúltimo como un examen para él más que para su equipo, a siete puntos del Barça tras la derrota del miércoles ante el Betis. «Es una buena oportunidad para demostrar que valgo para estar aquí. Sé lo que pasa con dos resultados malos aquí, he sido jugador y lo entiendo, pero estoy tranquilo y los jugadores también», dijo ante los medios pese a que sólo se han disputado cinco jornadas de Liga. Ni se aferra a supuestos errores arbitrales y tampoco a las bajas, numerosas (seis) e importantes, como la de Kroos (por molestias en una costilla) o Marcelo, ausente un mes por una rotura fibrilar.

Pese a que el equipo no ha funcionado como local ante dos teóricos rivales de la zona baja no cree que haya un problema más allá de una puntual falta de acierto ya que su equipo venía de una racha de 73 partidos consecutivos marcando.«Sigo pensando que tuvimos 27 ocasiones y no quiso entrar. No me voy a volver loco por perder un partido», recordó antes de vaticinar, fiel a su perfil «optimista», que en Mendizorroza «si tenemos ocasiones las vamos a meter». El francés, que podría optar por Nacho al no disponer de ninguno de sus laterales izquierdos, no cree que la Liga esté perdida y considera que se pueden a llegar a remontar «10 o 15 puntos», porque no olvida que cuando cogió el equipo, hundido con Benítez, llegó a pelear hasta la última jornada el título liguero. «No estamos a cuatro puntos y quedan cinco partidos. Estamos a 33 partidos y son 7 puntos. Todo el mundo tiene un momento malo. Nosotros vamos a estar ahí», insistió.

Incluso llegó a bromear cuando le preguntaron por la, supuesta, mala suerte que acompaña al Real Madrid en este inicio de campaña. «Ahora soy el gafe, antes tenía flor. Sigo teniendo flor, estoy en este club y estoy contento. Podemos cambiar rápidamente eso», apuntó antes de negar que vaya a modificar su política de rotaciones. «Creo mucho en lo que hago. No hay un jugador que pueda hacer 70 partidos en una temporada. No es sólo el cansancio físico, es también mental. Nuestros jugadores, todos internacionales, no descansan nunca, sólo algunos días en Navidad. Necesitamos el sistema de rotación, las críticas no me van a cambiar». Así, podría dar descanso a Carvajal tras 810 minutos y que entrase Achraf, deseado por el Alavés este verano.

Será importante la actitud del cuadro local, que tiene el dudoso honor de haber logrado el peor inicio liguero de la historia con cinco derrotas consecutivas y ningún gol a favor. «Esto se soluciona ganando el próximo partido», exige el capitán Manu García. Aunque espera incorporar a otro entrenador (todo apunta que será Di Biasi) repetirá el interino Javier Cabello en el banquillo, que se estrenó con derrota (1-0) en Riazor. Mejoró algo respecto a la era de Luis Zubeldía, pero mostró aún fragilidad defensiva y poco acierto ofensivo, donde los tocados Munir y Bojan deberían ser la referencia. Pina también es duda por problemas físicos y ello podría abrir la puerta de la titularidad a Enzo Zidane, de 22 años y el mayor de cuatro hermanos futbolistas.

La presencia en el once de Enzo, que dejó este verano un Real Madrid en el que ha estado desde los ocho años, aportaría una motivación extra al medirse a su exequipo entrenado por su padre tras sumar por ahora sólo 71 minutos en dos partidos. «Esto es un Alavés-Real Madrid. Estoy atento a su evolución como jugador, pero yo hablo como padre. Ahora no soy su entrenador y no le doy consejos», explicó el técnico de un centrocampista al que dirigió en el filial (de 2014 a 2016) y que cuando era adolescente se hacía llamar Enzo Fernández, usando el apellido de su madre.

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