Valverde vuelve a casa y... ante un amigo

Ernesto Valverde durante el entrenamiento de ayer en la ciudad deportiva Joan Gamper. :: EFE/
Ernesto Valverde durante el entrenamiento de ayer en la ciudad deportiva Joan Gamper. :: EFE

El Barça visita al Athletic, al que entrenó hasta dejarlo en manos de Cuco Ziganda

P. RÍOS BARCELONA.

Ernesto y José Ángel. El 'Txingurri' y el 'Cuco'. Valverde y Ziganda. Compañeros en el césped entre 1991 y 1996. Socios del gol en una delantera del Athletic que ilusionaba en el viejo San Mamés. 96 se repartieron entre los 30 del primero, habilidoso y escurridizo, y los 66 del segundo, rematador y luchador. Colaboradores directos y bien avenidos como entrenador del Athletic, el primero, y del filial, el segundo, cuando coincidieron entre 2013 y 2017. Pero, por encima de todo, grandes amigos. En la etapa de 'Txingurri' en Olympiacos, allí fue Ziganda a visitarle, pese a que el país vivía una situación agitada.

Todo eso quedará a un lado cuando comience uno de los partidos que nunca defrauda, un Athletic-Barça, fútbol en estado puro, pasión en las gradas de San Mamés. Tras cuatro años con el factor ambiental a favor en este pulso que se juega con el balón en un pie y las emociones en el otro, Valverde lo tendrá en contra. Mejor dicho, el Barcelona lo sufrirá, porque el técnico sí será bien recibido. Para él será el primero de cuatro días intensos en lo sentimental porque el martes visitará en la Liga de Campeones al Olympiacos, la casa internacional del técnico, donde trabajó cuatro años en dos etapas repletas de éxitos. Y donde le adoran. «Estoy expectante, porque será mi primera vez como visitante en ambos campos», ha revelado esta semana en referencia, en el caso vasco, al Nuevo San Mamés.

Seis años en Bilbao

Seis fueron las temporadas que Valverde entrenó al primer equipo del Athletic tras formarse como técnico en su fútbol base añadiendo a las cuatro citadas su primera experiencia en los banquillos profesionales entre 2003 y 2005. Curiosamente su andadura arrancó con un 0-1 ante el Barça de Frank Rijkaard en la primera jornada de la Liga 03-04 gracias a un gol de Cocu.

«Cada persona tiene un equipo de referencia y para mí es el Athletic», confesó Valverde. «Fui muy feliz como jugador y como técnico. No es fácil, especialmente como entrenador, porque siempre lo vives con la tensión de los resultados, pero estoy contento porque lo pude disfrutar», añadió.

No es el primer pulso entre ambos entrenadores. Ya se han enfrentado cinco veces con igualdad en los resultados: dos victorias para cada uno y un empate. Valverde ganó dos veces con el Espanyol a Osasuna, con Ziganda en el banquillo, y Ziganda le venció una vez con los rojilllos y otra con el Xerez cuando el 'Txingurri' estaba en el Villarreal, por cierto, en una temporada 2009-10 en la que ambos acabaron destituidos en enero y consolándose mutuamente días después en la intimidad debido a su amistad. También empataron en una ocasión.

Reaparece Jordi Alba

Valverde, por otra parte, tiene el reto de mejorar sus resultados personales ante su Athletic, pues el balance hasta ahora es negativo: tres victorias, un empate y cuatro derrotas. Para ello llega al Nuevo San Mamés avalado por el gran momento del Barcelona, que no es tanto en lo que al juego respecta, y con sus titulares descansados tras no competir entre semana. No siempre le ha ido bien a Messi y compañía la inactividad, acostumbrados como están al ritmo vertiginoso de jugar para ganar cada tres días. Faltarán los lesionados Dembélé, Rafinha, Arda Turan y Aleix Vidal, mientras que reaparece Jordi Alba, directo al lateral zurdo tras tres partidos oficiales de ausencia.

Por su parte, el Athletic no acaba de arrancar con Ziganda, que está siendo discutido por el entorno. No ha ganado en sus tres últimos encuentros, todos a domicilio, pero en plazas en las que debería haber hecho más. En su estadio sí se siente fuerte. A eso se agarran sus jugadores, que están lejos de su nivel y notan el 'run-run' de la grada. Iker Muniaín, que estaba siendo el mejor del curso, es la principal baja, aunque De Marcos y Balenziaga están entre algodones.

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