La unión del vestuario rehabilita al Real Madrid

Benzema responde a los aplausos del Bernabéu. :: efe
/
Benzema responde a los aplausos del Bernabéu. :: efe

El equipo de Zidane comienza a recordar al del curso pasado al hacer gala de solidaridad entre sus estrellas, con Cristiano como exponente

ÓSCAR BELLOT MADRID.

«Lo más importante es el ambiente que hay en el vestuario. Este vestuario es 'top', el mejor que hay. Hemos pasado por momentos muy complicados, pero el vestuario es fuerte». Tras firmar una nueva victoria ante el Alavés, Zinedine Zidane puso el foco en la unidad del bloque a la hora de explicar las claves de la resurrección del Real Madrid tras la hecatombe de la Copa. No fue el único. «Remamos todos en la misma dirección», expresó Lucas Vázquez, de nuevo capital en otra goleada de los blancos. En el mismo factor abundó Keylor Navas, providencial con sus paradas para sostener al equipo en la primera parte antes de que el 'tridente' desatase truenos y centellas sobre la portería de Pacheco. «Estamos muy unidos y en el campo transmitimos lo que se respira dentro», dijo el portero tras elogiar el gesto de Cristiano Ronaldo al renunciar al que podría haber sido su segundo 'hat-trick' en esta Liga para cederle el penalti que cerró la cuenta a Benzema, que necesitaba reconciliarse con el Santiago Bernabéu. «A nosotros no nos sorprende lo que ha hecho Cristiano porque sabemos la clase de persona que es, y en estos momentos muchas veces es donde uno necesita esas muestras de cariño de todo el grupo. Cristiano ha hecho algo que refleja lo que se vive dentro del vestuario», agregó el costarricense.

El gesto del '7' para con el '9' sorprendió por su carácter excepcional. Desde que se enfundase por primera vez la camiseta 'merengue' allá por 2009, Cristiano ha sido el indiscutido dueño y señor de las penas máximas en el Real Madrid. Sólo Sergio Ramos, en un partido ante el Athletic correspondiente a la duodécima jornada de la campaña 2010-2011, se atrevió a desafiarlo para acabar con una mala racha sin ver puerta que venía del Mundial de Sudáfrica. Tiró de galones, lo que no impidió que el luso pusiese mala cara, y que Mourinho, por entonces técnico del Real Madrid, hiciese muecas de desaprobación en la banda aunque luego le felicitase por marcar en lo que fue el estreno del sevillano en esa suerte. El sábado, por el contrario, el portugués impelió a Benzema a lanzar desde los once metros, algo que nunca había hecho en las nueve campañas. Era su segundo detalle del día con el ariete, puesto que ya había reclamado para él los aplausos de la grada tras marcar, a pase de tacón del galo, el primer tanto frente al Alavés.

Capitán en ausencia de Sergio Ramos y Marcelo, Cristiano fue más líder que nunca ante el Alavés. Firmó un doblete con el que alcanzó los 300 goles en 285 partidos de Liga con el Real Madrid, a razón de 1,05 por choque. Messi, el único que lo supera en la tabla histórica de artilleros, precisó de 41 encuentros más para firmar ese registro. Contabiliza ya 28 entre todas las competiciones esta temporada, doce de ellos en sus siete últimas apariciones, en las que sólo se quedó sin mojar ante el Levante.

Buen rollo

Pero más allá de sus formidables registros, el 'crack' de Madeira volvió a demostrar frente al conjunto albiazul que lo que prima en el Real Madrid es el bloque, incluso para él, habituado a ensalzar sus logros individuales. Zidane le enseñó a dosificarse pero ha hecho algo mucho más importante al hacerle comprender que tiene que ser un referente no sólo por sus números sino también por la solidaridad con sus compañeros. Desde hace semanas, Cristiano anda pendiente de elevar el ánimo de quienes lo tenían más tocado, ya fuese Bale con detalles en los entrenamientos en Valdebebas o, sobre todo, Benzema, su aliado predilecto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos