Jornada 19

El supuesto insulto de Aspas a Lerma, a expensas de pruebas

Iago Aspas y Jefferson Lerma, durante el Levante-Celta. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas

LaLiga recaba información sobre el incidente que denunció el futbolista del Levante, que podría acarrearle entre cuatro y diez partidos de sanción al delantero

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Iago Aspas podría enfrentarse a una multa de entre 18.000 y 90.000 euros, además de perderse entre cuatro y diez partidos, de quedar acreditado que dirigió insultos racistas contra Jefferson Lerma durante el partido que midió al Celta con el Levante en el Ciutat de Valencia, tal y como asegura que ocurrió el futbolista del conjunto granota. Eso siempre y cuando los órganos disciplinarios analizasen el asunto y entendiesen que se produjo un comportamiento tipificado dentro del artículo 71 del Código Disciplinario de la Federación Española de Fútbol, referido a la promoción, organización, dirección, encubrimiento o defensa de la incitación a la violencia, racismo, xenofobia e intolerancia, o del artículo 100 del mismo reglamento, relativo a las conductas contrarias al buen orden deportivo. Para ello, sin embargo, debería mediar una denuncia del Levante que parece poco probable o una actuación de oficio por parte del Comité de Competición que tampoco es plausible a menos que LaLiga incluya el incidente en su informe de la jornada 19.

De momento, LaLiga recaba información sobre un asunto que destapó Lerma en los micrófonos de beIN. «Aspas me ha dicho 'negro de mierda' y eso no puede pasar», señaló el colombiano recién terminado el choque que finalizó con victoria del Celta por 0-1. El cafetero dijo que le había relatado lo ocurrido al árbitro del encuentro, Álvarez Izquierdo, pero que éste le respondió que le tenía «hasta los huevos de tanto joderlo» (con protestas). Según unas imágenes emitidas este lunes por 'El día después', Aspas volvió a dirigirse a Lerma tras la conversación de éste con el colegiado y le espetó: «muerto de hambre, eres un muerto de hambre». El colegiado no reflejó nada en el acta, por lo que si el Levante no mueve ficha, la única posibilidad de que se vea satisfecho el deseo de Lerma de que el pretendido incidente no quede impune pasa por el informe que LaLiga debe remitir esta semana.

La denuncia sería detonante

La primera opción, una denuncia del conjunto granota, es remota, dando el pacto no escrito que existe entre clubes para no dañarse mutuamente. Si el informe de LaLiga aludiese a las acusaciones vertidas por Lerma sobre el internacional de Moaña, el Comité de Competición podría pedir información adicional a las partes, incluyendo al árbitro, y el caso podría derivar en la apertura de un expediente disciplinario que acarrease sanción económica y deportiva para Aspas, de demostrarse la veracidad de las palabras de Lerma.

Los dos futbolistas se entrenaron este lunes sin poder evadirse por completo de una polémica que promete traer cola. Aunque inicialmente estaba previsto que Aspas hablase ante la prensa, finalmente el delantero gallego no compareció y fue su compañero Rubén Blanco el que atendió a los medios para manifestar que cuanto menos se hablase del tema «mejor» y lamentar que se esté «haciendo daño» a la imagen del punta internacional español sin pruebas. Sí habló Lerma, que ratificó su versión en una entrevista a una radio colombiana y reconoció que si no aparece un vídeo que refleje los supuestos insultos todo quedará «impune».

El precedente de Busquets y Marcelo

Puede que a Lerma le hayan recordado en las últimas horas lo sucedido hace casi siete años entre Busquets y Marcelo. La Comisión de Control y Disciplina de la UEFA abrió entonces un expediente al centrocampista del Barça por dirigir presuntamente insultos racistas al lateral del Real Madrid en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones disputado el 27 de abril de 2011 en el Santiago Bernabéu y que concluyó con victoria del conjunto azulgrana por 0-2.

El partido, plagado de tensión en pleno maratón de clásicos y que acabó con acusaciones cruzadas entre ambas escuadras, quedó también marcado por unas imágenes en las que el internacional español se dirigía al brasileño para reprocharle una acción. Alegó el Real Madrid que Busquets llamó «mono» a Marcelo, mientras que el Barça aseguró que la frase que pronunció su jugador fue «mucho morro». El Inspector Disciplinario de la UEFA, Jean-Samuel Leuba, pidió en su informe una sanción de cinco partidos para el futbolista culé que le hubiese impedido disputar la final de Wembley en la que el cuadro blaugrana levantó su cuarta 'orejona'. Pero el organismo acabó desestimando la reclamación del Real Madrid al considerar que había una «falta de pruebas sólidas y convincentes» en contra del mediocentro.

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