El Madrid sigue muy débil

Ronaldo lanza un golpe franco contra la barrera del Levante en el partido de ayer. :: efe/
Ronaldo lanza un golpe franco contra la barrera del Levante en el partido de ayer. :: efe

Isco salió al rescate, pero el equipo de Zidane se dejó empatar dos veces

IGNACIO TYLKO

A once días de recibir al PSG en un partido que marcará la temporada y, seguramente, el futuro de Zinedine Zidane, el Real Madrid recayó en los peores síntomas de su enfermedad y cedió dos puntos ante el Levante que tuvo dos veces en el bolsillo. Ha recuperado parte de su tradicional pegada, ya que suma 13 tantos en los tres últimos partidos, pero su desgobierno y su fragilidad defensivas son alarmantes. Desaprovechó dos ventajas e incluso pudo ser peor al final. El equipo blanco se parte con pasmosa facilidad, no sabe cerrar los choques, duda más de lo permisible en todas las líneas y evidencia problemas físicos y tácticos. Sólo el croata Luka Modric inmenso en todas las facetas del juego, estuvo a la altura del escudo de principio a fin.

2 LEVANTE

2 REAL MADRID

Levante
Oier, Coke, Postigo, Pier, Luna, Lukic, Lerma (Roger, min. 68), Doukouré, Morales, Ivi (Pazzini, min. 77) y Boateng (Jason, min. 59).
Real Madrid
Keylor, Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo, Casemiro, Kroos (Lucas Vázquez, min. 90), Modric, Bale (Isco, min. 65), Benzema y Cristiano (Asensio, min. 81).
Goles
0-1: min. 11, Ramos. 1-1: min. 42, Boateng. 1-2: min. 80, Isco. 2-2, min. 88, Pazzini.
Árbitro
Melero López (Comité Andaluz): Mostró amarilla a Doukouré, Ramos, Ivi, Asensio, Coke y Varane.
Incidencias
Partido correspondiente a la 22ª jornada de Liga, disputado en el Ciutat de Valencia ante 23.500 espectadores. Debutaron Coke y Pazzini en el Levante.

El Madrid podría quedarse este domingo a 21 puntos del Barça, nada más y nada menos. No se encuentra a sí mismo incluso en duelos que domina con tanta claridad como el del Levante en el primer acto. Y Zidane tarda en reaccionar. Isco salió al rescate pero su gol fue insuficiente ante un rival que lleva dos meses y medio sin vencer pero, por ahora, es el único que presume de no haber perdido frente al campeón en esta Liga.

Zidane pudo alinear por primera vez este curso a su once de gala, ya que Ramos ha superado su problema en un gemelo y necesita minutos para adquirir ritmo de competición de cara a esa final anticipada de Champions del 14 de febrero. Salvo lesión, el técnico marsellés presentó en el Ciutat de Valencia el mismo equipo que jugará ante los parisinos en el Bernabéu, con la excepción de Carvajal, que está sancionado para ese choque y dejará su lugar seguramente a Nacho, un comodín muy fiable.

Desde el inicio, el duelo mostró el guión previsto, incluso acentuado. Posesión y dominio para el Real Madrid ante un rival con las líneas muy juntas y pensado sólo para defender y tratar de sorprender en alguna contra o acción a balón parado. Los blancos se lo tomaron con tranquilidad y paciencia y durante muchos minutos recuperaron sensaciones de relativa normalidad. Encontraron el gol incluso antes que el buen fútbol, lo que ya les ocurrió en los últimos partidos ante el Deportivo y el Valencia, y exhibieron cierto poderío a balón parado. Se adelantaron tras un saque de esquina, un cabezazo muy forzado y bastante lejano de Ramos y el despiste de Oier tras amagar Benzema.

Ese tanto indignó a Muñiz, el técnico local. Toda la semana preparando un partido y pensando en cómo poder frenar a las estrellas del campeón de Europa, y resulta que encajan el gol en una jugada donde los modestos no deben de fallar si quieren alcanzar la meta de la permanencia. Había entonces buenas noticias para el Madrid: Carvajal y Marcelo abrían el campo como dos extremos, Kroos y sobre todo Modric entraban mucho en juego y tocaban fácil, Karim Benzema parecía motivado y el Levante no asomaba por los dominios de Keylor Navas. Si acaso, se echaba en falta más presencia de Cristiano y de Bale.

Al trote

Los granotas daban entonces sensación de impotencia, pero los de Zidane cometieron el error de no ir a sentenciar el duelo con mayor determinación. Su calma, fruto del resultado y de la endeblez del adversario, derivó en un jugar al trote que siempre es peligroso. Salvo un disparo de Ivi tan lejano como alto, el Levante no daba noticias ofensivas. Pero empató cerca del descanso, mitad por acierto y propio y otra mitad por la indolencia de sus rivales. Dejaron tanto pensar a Lukic, sin presionarle, que el serbio lanzó un gran pase a la espalda de Ramos que puso al rápido Morales mano a mano con Keylor. Salvó el tipo en primera instancia, pero Boateng no falló.

Se vio otro partido en la segunda mitad, mucho más abierto y largo porque el Levante se envalentonó y el Madrid era una calamidad en el repliegue. Menos mal para los blancos que Keylor salvó con el rostro un disparo a bocajarro de Lerma, luego lesionado por tantos esfuerzos al límite. A 25 del final entró el malagueño en lugar de Bale. Vuelta al 4-4-2. Mejoró el Madrid un rato, dipuso de ocasiones pero Oier estuvo enorme. Valiente, Muñiz recurrió a Pazzini, un veterano goleador italiano. Lo hizo justo instantes antes de que Benzema e Isco fabricasen el segundo tras una indecisión de Postigo. Ya estaba pedido el cambio de Asensio por Cristiano. A la heroica, el Levante empató, por obra del debutante transalpino, e incluso pudo ganar. Increíble.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos