Florentino, ante el desafío de Cristiano

Florentino Pérez, ayer tras su proclamación. :: afp/
Florentino Pérez, ayer tras su proclamación. :: afp

«Unidos somos indestructibles», subrayó en su proclamación como presidente blanco, sin referencias al luso El futuro del astro portugués es el primer reto en su nuevo cuatrienio como presidente del Real Madrid

ÓSCAR BELLOT MADRID.

Resolver el entuerto de Cristiano Ronaldo. Con ese delicado desafío en el horizonte comenzó Florentino Pérez su quinto mandato al frente del Real Madrid. Una nueva etapa cuyo inicio se presentaba plácido tras rubricarse el primer doblete Liga-Champions del club desde 1958 y que ahora se ha tornado en incierto a causa de la determinación del atacante de abandonar la entidad, lo que la despojaría de su principal reclamo deportivo y comercial desde que aterrizase en el verano de 2009 como gran emblema del nuevo proyecto acometido por el dueño de ACS en su regreso tras tres años apartado del sillón presidencial.

Más de 80.000 almas se dieron cita aquel 6 de julio en el Santiago Bernabéu para que el crack de Madeira, adquirido al Manchester United a cambio de 94 millones de euros, sintiese el calor de su nuevo público. «He cumplido un sueño de niño», manifestó el por entonces extremo, que no dudó en besar su nuevo escudo y en jalear a la parroquia blanca con un «Hala Madrid». «Esta es desde hoy tu afición, la que ha colocado al Madrid en la cima del fútbol mundial. Te pedirán lo máximo, pero también te lo darán», le aseguró Florentino Pérez, satisfecho de cerrar la incorporación más rutilante de aquel verano.

Ocho años después de aquella presentación, y cuando han transcurrido menos de ocho meses de que el portugués extendiese su vinculación hasta 2021 mediante un acto en el que aseguró que llevaba al Madrid en su corazón ante la mirada de un mandatario que le dijo que Di Stéfano estaría «orgulloso» de él, Pérez regresó al palco de honor del Bernabéu. Lo hizo para abrir su nuevo cuatrienio como timonel de la nave, sacudida por el violento oleaje desatado por el deseo de Cristiano de abandonar España al sentirse maltratado y víctima de una cacería judicial tras ser acusado por la Fiscalía de Madrid de defraudar 14,7 millones entre 2011 y 2014.

Tranquilidad rota

El terremoto provocado por Cristiano Ronaldo ha alterado la tranquilidad con que Pérez pretendía abordar un verano en el que las incógnitas parecían reservadas al futuro de la portería, las probables salidas de James y Morata y la opción de revolucionar el mercado con un nuevo fichaje 'galáctico' -Mbappé como favorito- tras dos años de perfil bajo. Todo ello sin olvidar la ampliación del contrato de Zidane, la noticia que, antes de estallar la bomba sobre el porvenir del futbolista de Funchal, era la más ambicionada por los madridistas.

La onda expansiva del artefacto detonado por los allegados a Cristiano no ha cambiado por el momento el rictus del presidente. Segundo mandatario por número de títulos en la historia del Madrid -19 en sus 14 temporadas como presidente, superado únicamente por los 31 que cosechó en 35 campañas Bernabéu-, el empresario no parece dispuesto a que el luso tuerza su brazo. Confía en que el tiempo apague la ira de su estrella. Si no rectifica, tendrá que dar la cara y manifestarle al presidente su deseo de salir. Entonces se estudiarán ofertas que, en cualquier caso, tendrán que dejar en 'peccata minuta' los 120 millones de euros que desembolsó el año pasado el Manchester United para hacerse con los servicios de Pogba, el traspaso más caro de la historia.

«Unidos somos indestructibles», subrayó en el acto en que fue proclamado presidente, donde no hubo ninguna referencia ni velada ni expresa a la situación del '7', quien sí estuvo muy presente en el vídeo en el que se repasaron los éxitos cosechados en los cuatro años precedentes. También lo estará en las primeras semanas de su recién estrenado mandato.

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