Otro derbi tenso amenaza al Barça

El Espanyol, que ya le ganó en Copa en Cornellá, quiere repetir en Liga con un ambiente hostil contra Piqué

P. RÍOS

barcelona. El Barça vuelve a Cornellà-El Prat, el único feudo en el que ha perdido esta temporada sin contar aquella lejana Supercopa de España en agosto contra el Real Madrid. El 1-0 con el que le derrotó el Espanyol en la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey penalizó poco al equipo azulgrana, que pudo remontar 2-0 en la vuelta en el Camp Nou, pero sí le obligó a un sobreesfuerzo físico que pasa factura en un inicio de año repleto de partidos. Y dejó además secuelas extradeportivas que vuelven a calentar el ambiente del derbi.

Gerard Piqué, insultado siempre en el estadio blanquiazul, incluso con referencias a su familia, hurgó en la vieja herida de un RCD Espanyol que tuvo que derribar en los 90 su mítico estadio de Sarrià para sobrevivir y que acabó construyendo un estadio moderno y coqueto en Cornellà, localidad limítrofe con Barcelona, tras vivir de alquiler muchos años en el Estadi Olímpic de Montjuïc. Decir y repetir «el Espanyol de Cornellà» es un dardo envenenado al sentimiento perico. Otra cosa es que esa expresión conlleve tintes xenófobos, como ha denunciado el Espanyol con un comunicado desproporcionado en el que incluyó a Sergio Busquets por decir que «ellos celebraron el triunfo de la ida como si ya hubiesen pasado ronda, pero en semifinales estamos nosotros». Quedó claro que la sensibilidad perica no admite ninguna referencia. Lograron que a Piqué y Busquets se les abriera expediente que el club azulgrana ya ha recurrido.

Los dos entrenadores, por lo menos, han transmitido cordura posando para la fotografía tradicional conjunta de las previas, un ritual que el pasado curso dejó de hacerse por la mala relación personal entre Luis Enrique y Quique Flores. Esta temporada, en Liga, se ha recuperado con la llegada de Ernesto Valverde.

En rueda de prensa, Valverde confesó que le preocupa el desgaste de la ida de la semifinal de Copa ante el Valencia por haberse jugado el jueves por la noche. Se deduce que hará rotaciones, aunque controladas porque, pese a la ventaja que lleva el Barça en Liga a sus perseguidores, sigue priorizando el campeonato de la regularidad. Luis Suárez, que lleva ocho jornadas seguidas marcando, y Umtiti, están apercibidos de sanción.

Se han quedado fuera de la lista los lesionados Dembélé y Vermaelen, además de André Gomes, debilitado tras una gastroenteritis. En el Espanyol la gran novedad es Carlos 'La Roca' Sánchez, centrocampita colomabiano que llega cedido por la Fiorentina y podría debutar.

Desdramatizar

Valverde, siempre mesurado, desdramatizó la cuestión ambiental. «Ya lo hemos visto en Madrid o en otros escenarios con mucha tensión. Al final se habla mucho pero la gente es más normal que todo eso», apuntó, centrándose en lo deportivo: «En absoluto será un partido duro. Lo será en cuanto a la dureza propia del derbi, no en cuanto a que haya dureza fuera de lo normal. Jugarán con determinación. Sobre todo en el inicio, hay que tener buena presencia en el campo, demostrar que queremos ganar. Ellos tienen jugadores de gran despliegue físico y nos van a obligar, pero estamos preparados». Y recordó que «la Liga no está sentenciada, estamos en medio de una semifinal de Copa, acercándonos a la Champions y en un momento en Liga en que sumar cuesta mucho. Hay que seguir».

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