Dembélé, presentado entre cánticos contra Bartomeu

Dembele, ayer haciendo malabarismos con el balón. :: efe
Dembele, ayer haciendo malabarismos con el balón. :: efe

El francés, aclamado por 17.814 aficionados, afirmó que su precio no le presiona tras un acto retrasado por un problema burocrático

P. RÍOS

barcelona. El verano convulso que está sufriendo el Barça vivió un nuevo capítulo en el día menos deseado, el de la presentación de Ousmane Dembele, el fichaje más caro en la historia del club y de la Liga española. Todo estaba montado en el Camp Nou para un acto festivo en una jornada de puertas abiertas. El retraso de una hora por culpa de un problema matinal con la liquidación del francés con el Borussia Dortmund hizo eterna la espera, con miles de seguidores en zona de sol. Y unos jóvenes con ganas de hacerse notar ante tantos medios de comunicación comenzaron a cantar el «¡Bartomeu dimisión!» que llegó a ser 'trending topic' mundial hace unas semanas.

Al principio, no tuvieron mucho éxito, principalmente porque socios en días así son minoría. A las presentaciones suelen acudir los turistas de paso, que a duras penas sabrán quién es el presidente del Barça. Pero cuando iban pasando los minutos, creció la impaciencia y el grito ya fue unánime, incluso con referencias al regreso de Joan Laporta. Finalmente, apareció Dembele, que no tiene ninguna culpa en el debate institucional, y fue aclamado. 17.814 espectadores fueron los presentes, muchos menos que en las presentaciones de Villa, Henry, Ibrahimovic y Neymar. Fue una cifra acorde al prometedor nivel del joven extremo francés, de 20 años, pero no al que podría esperarse por el precio: 105 millones más unos 42 más que posibles en variables. Firmó hasta 2022 con una cláusula de rescisión 'anti PSG' de 400.

«Estoy encantado de encontrarme aquí. Mi deseo es integrarme bien y conseguir el mayor número de títulos posibles. Estoy encantado de estar en el mejor equipo del mundo y tener como compañeros a los mejores jugadores del mundo», comentó, con la lección aprendida para referirse a su barcelonismo desde niño y a las referencias a Messi: «Es todo un honor y un placer poder jugar con Leo, el número uno. Es el mejor jugador del mundo y de la historia. Estoy encantado de poder compartir vestuario con él. Quiero aprender mucho de él dentro y fuera del campo. Y también de Luis Suárez. Desde los ocho años miraba los partidos del Barça y jugar aquí se convirtió en un sueño que ahora se ha hecho realidad. Veía cómo ganaba los títulos de Liga y Champions».

Diferente a Neymar

Dembele, muy serio, dejó claro que el precio no le presiona: «Es el mercado de las transferencias, que es una locura. Para mí lo importante es hacer bien mi trabajo y ayudar al equipo. No estoy preocupado por esta cantidad económica». Y se desmarcó de las comparaciones con Messi: «No he venido a sustituir a Neymar. El Barça me ha llamado para ocupar una posición y he venido para dar el máximo de mí en esa posición. ¿Si nos parecemos? Somos muy diferentes».

A su lado, el secretario técnico, Robert Fernández, apuntó que la plantilla del Barça no está cerrada. «Es cierto que estamos negociando con algún jugador y nos quedan pocos días. Esperamos llegar a buen puerto, alcanzar un acuerdo y poder presentar a un nuevo jugador», respondió al ser preguntado por Coutinho, matizando: «Estamos trabajando desde hace bastantes días, puede venir un jugador o pueden ser dos. Mi intención es que llegue otro jugador y si es posible, dos». En ese sentido, cerró la puerta a Seri, centrocampista del Niza que ya estaba atado.

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