Cristiano salva la fiesta de Zidane

Kroos y Theo felicitan a Cristiano Ronaldo tras su decisivo gol en Getafe. :: fernando alvarado. efe/
Kroos y Theo felicitan a Cristiano Ronaldo tras su decisivo gol en Getafe. :: fernando alvarado. efe

Un tanto del luso en la recta final del choque permite al Real Madrid mantenerse en la lucha por la Liga tras un encuentro muy sufrido

ÓSCAR BELLOT MADRID.

Cristiano Ronaldo, con un providencial tanto cuando se cocinaba un nuevo desastre para los blancos, salvó la fiesta por el centenario de Zidane como técnico de los blancos. El luso, que para ese entonces había cumplido ya su peor arranque goleador en Liga, al superar los 298 minutos que pasó sin mojar en su comienzo de la campaña 2010-2011, barrió de un plumazo los fantasmas y ajusticiar a un Getafe del que no hubo noticias en las inmediaciones de Casilla en la primera parte pero que se le subió a las barbas al vigente campeón de Liga y Champions en la segunda.

Respiró así el cuadro merengue, que alcanzó las 75 victorias desde que Zidane ocupa su banquillo, por los 17 empates y ocho derrotas que ha concedido. Un resultado que, junto al buen hacer de Benzema en su regreso, gol incluido, fue de lo poco positivo que sacó un conjunto que dominó sin apenas esfuerzo el primer tiempo pero que, como ya le ha ocurrido demasiadas veces este curso, no logró traducir esa superioridad en ocasiones y que sufrió por ello hasta el final.

Había planteado Zidane en tan significativo día para él un 4-4-2 clásico, con Llorente haciendo de Casemiro y Kroos de Modric, mientras que Lucas Vázquez y Asensio trataban de abrir el campo pegándose a la cal, aunque a medida que avanzó el partido fueron metiéndose cada vez más por el centro. Encajonado en el último tercio del campo, al Getafe se le sumó un nuevo contratiempo con la temprana lesión de Álvaro Jiménez, que obligó a Bordalás a recomponer el puzle con el malagueño Portillo.

Es el Getafe un cuadro con pocos recursos pero que logra maximizarlos, como ya comprobó el Barça, que vertió críticas al césped por parte del líder. Bordalás hizo buena la frase de Simeone la víspera y obligó también al Real Madrid a comer sobre el mantel que más le gustó, con una hierba alta que ralentizaba la circulación del balón.

Precipitación e interrupciones

La precipitación, sumada a las numerosas interrupciones del juego, niveló un tanto el choque e incrementó la ansiedad de los visitantes. Desprovisto de la brújula de Modric y de la fantasía de Isco, precisaba el equipo visitante de un futbolista que aportase clarividencia. Trató de dársela Asensio, que crecía con el paso de los minutos. Pero fue un error del Getafe el que acabó con los nervios de los madridistas. Robó el balón el Madrid en el mediocampo y halló a Benzema, que con su sutil toque se quitó de encima a su marcador para rebasar a Guaita con un disparo cruzado. El galo, que no marcaba en Liga desde el último encuentro de la pasada campaña, vio así recompensado su pundonor.

A rebufo en el marcador, el Getafe, que había convertido a Casilla en mero espectador del primer tiempo, tenía que estirarse si quería sacar algo positivo. Al Madrid, que hasta la balsámica aparición de Benzema no había logrado desmadejar al rival, le venía bien en otro tiempo no tan lejano esa actitud, pero no al anémico equipo que se empeña en coquetear con el desastre en los actuales tiempos ligueros. Pescó Jorge Molina en la primera aproximación peligrosa del conjunto local en todo el choque, aunque el tanto no debió subir al marcador ya que el delantero se encontraba en fuera de juego. Acudió Zidane a Isco y Theo en un intento de dinamizar el ataque, y surgió Cristiano.

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