Correa permite soñar al Atlético con la Liga

Un gran disparo del argentino descerrajó a un Valencia fatigado y resolvió un duelo táctico que deja a los Simeone a nueve puntos del Barça

NACHO BOLÍVAR

madrid. Un enorme y lejano disparo de Ángel Correa, al que curiosamente se le critica por su falta de gol, resolvió un duelo muy táctico en el Wanda Metropolitano entre dos equipos de autor y permite al Atlético alejarse del Valencia, su rival más directo en la zona Champions, y seguir soñando incluso con pelear por la Liga.

Los colchoneros han bajado ya de la barrera psicológica de los 10 puntos con respecto al Barça, aventajan en nueve a los levantinos, más el 'average' particular, y ven muy lejos por el retrovisor al Real Madrid, también a más de tres partidos de distancia.

Se sobrepusieron los de Simeone a las lesiones de sus dos centrales titulares y vencieron porque tuvieron más ambición y algo más de fuelle que un Valencia al que le llegó esta cita clave en medio de la semifinal de Copa ante el Barça. Quizá por ello, y por la solvencia defensiva de su adversario, no probó a Oblak en toda la noche.

Ambos equipos demostraron estar trabajados muy bien desde sus banquillos. Más dominante el Atlético, que se presentó con su versión más ofensiva de la temporada al estar Saúl y Koke en el doble pivote y Correa y Carrasco en las bandas, pero organizado de maravilla en defensa el grupo de Marcelino García Toral, igual que en su reciente duelo copero ante el Barça en el Camp Nou. Se conocen de maravilla ambos técnicos, que se profesan admiración mutua, y por algo presentaban un balance absoluto en sus enfrentamientos antes de esta cita.

Fantástica la actuación en el primer tiempo de la pareja Kondogbia y Parejo, que mostraron madurez y gran compenetración. El francés, nacionalizado centroafricano, dio un recital de cortar, ofrecerse, jugar en corto, más en largo y de mantener siempre la posición correcta. Y el exmadridista manejó el 'tempo' que más le interesaba a su equipo, cansando por los esfuerzos coperos, sin los lesionados Murillo, Pereira y sobre todo Guedes.

Es cierto que el Atlético nunca sufrió en defensa, ni siquiera al lesionarse Savic y tener que entrar Giménez sin calentar, pero su mayor dominio se tradujo en un juego demasiado previsible y sólo en dos llegadas con peligro en el primer período: un tiro lejano de Saúl que se iba fuera pero desvió Neto y un cabezazo tremendo de Diego Costa, a la salida de un córner ejecutado por Koke, al que respondió el portero con una intervención tremenda.

Se le complicó más el panorama al Atlético recién iniciada la segunda mitad, ya que Godín tuvo que irse a la caseta tras recibir un golpe involuntario con los puños de Neto. Difícil de ver por el árbitro, pero penalti. Dos cambios gastados y ambos en el centro de la zaga. El choque seguía por los mismos derroteros, pero lo descerrajó Correa con un zurdazo tremendo. Apenas había intervenido el argentino y, seguramente, estaba a punto de ser sustituido. Cosas del fútbol.

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