Cambios en el fútbol para activar el juego

Melero explica los cambios para la próxima temporada durante su visita a SUR.
Melero explica los cambios para la próxima temporada durante su visita a SUR. / Salvador Salas
  • Nunca se habían introducido a la vez casi cien novedades en situaciones de partido. El árbitro malagueño de Primera, Mario Melero, analiza las más llamativas

Él habla de «revolución». Pero, sobre todo, de «medidas para activar más el juego». Nunca hasta ahora se habían introducido de una tacada casi cien novedades en situaciones de juego. De ellas informó el lunes el árbitro malagueño de Primera, Mario Melero López, a la plantilla del Málaga. «Van a ser cambios bien recibidos porque son por el bien del fútbol», explica el colegiado, que analiza para SUR los diez más llamativos.

Ocasión manifiesta de gol

«Todo es igual que antes, pero si se produce en el área y el jugador que comete la falta la hace al querer jugar la pelota, no es roja, solo amarilla. Pero solo dentro del área. Un ejemplo: un jugador encara al portero, el delantero se abre para esquivar su salida y el portero llega tarde y lo golpea. Es amarilla. El portero quiere jugar la pelota, no destruir la jugada. Fuera del área esa acción sí es roja. Eso sí, si el portero va claramente a derribar dentro del área, pongamos con una agarrón o una patada, sigue siendo roja».

Las manos

«No cambia el concepto de lo que es mano o no, porque sigue igual, pero sí cuándo se muestra amarilla o no. Es amarilla cuando se corta un ataque que es prometedor. Es decir, hay que evaluar la posición de los jugadores, de los defensas, el número de atacantes, los metros por delante hasta la meta contraria... (Un ejemplo de lo que es un ataque prometedor, le comentamos, sería la jugada en la que Gabi vio la segunda amarilla en La Rosaleda). Se trata de castigar aquellas acciones con las que se busca dañar el juego. Lógicamente, se mantiene la amarilla cuando uno utiliza la mano para querer meter un gol».

Salir y entrar del campo

«Cuando los jugadores salgan del terreno de juego por algo relacionado con la indumentaria (problema con las botas o una espinillera, una camiseta rota, alguna parte de la ropa manchada de sangre...), también cambia el tiempo de entrada. Antes tenían que esperar a que el juego estuviera detenido. Ahora se puede hacer con el balón en juego. Evidentemente, como hasta ahora, ese cambio lo debe revisar el cuarto árbitro, lo debe autorizar el árbitro y el balón debe estar en juego en otra zona del campo».

Jugador lesionado

«Pongamos que a Camacho le hacen una entrada y que salen a atenderlo. Teóricamente Camacho tendría que salir del campo. Hay estipuladas algunas excepciones para que el futbolista continúe en él, pero hay una nueva interesante: puede quedarse en el campo si el infractor ve amarilla o roja. De no suceder esto, sí debe salir. Hasta ahora se beneficiaba al jugador que había hecho la falta, pese a ver amarilla o roja, y a su equipo. Ahora no se beneficia al infractor, porque se pretende evitar que el equipo perjudicado encima pueda estar cierto tiempo con uno menos en el campo. Ahora bien, el jugador (Camacho en este caso) seguirá en el campo siempre que se trate de una atención médica normal, de unos 30 segundos o 40 segundos».

Tiros de penalti

«Si el portero se adelanta y el balón no entra en la portería, se repite el penalti. Eso sigue igual que antes. Pero ahora se añade tarjeta para el portero. Teóricamente, hasta que el jugador no golpea, el portero no puede moverse, aunque siempre se suele dejar un margen. Luego también está el caso de la ‘paradinha’. Hay dos tipos, la permitida y la no permitida. La permitida es si se hace esa parada en carrera, y la no permitida es si se hace una vez clavado el pie de apoyo y uno se dispone a golpear. Esta última no suele hacerse en España y, de hecho, no ha habido casos en los últimos años. Pero de producirse, ojo, porque sería libre indirecto contra el equipo que lanza el penalti y amarilla para el lanzador. Antes si lo metías se repetía, pero ahora no».

Interrupción del juego

«Si un jugador suplente, un sustituido, un entrenador o alguien del banquillo entra en el campo e interfiere en una jugada, se señalará tiro libre y penalti. Antes eso era balón a tierra, bote neutral. (Quizá el ejemplo más claro, le recordamos a Melero, fue cuando el hoy entrenador de Osasuna, Enrique Martín, agarró a un contrario cuando este avanzaba por la banda hacia la portería de su equipo. Ahora sería roja para Martín)».

Fuera de juego en campo propio

«Imaginemos que un equipo ataca, un jugador le pasa el balón a un compañero y este se encuentra en campo propio, pero viene de fuera de juego del campo contrario porque viene a recibir la pelota. En esa acción el balón no se pone en movimiento donde se produjo el fuera de juego, sino donde el infractor recibe la pelota; es decir, hablamos de fuera de juego en campo propio. El equipo que pasa a tener la pelota puede sacar en campo contrario».

Jugar descalzo

«Supongamos que un jugador pierde una bota o una espinillera, sigue con la pelota y mete un gol. Es legal. Si la jugada continúa, el jugador no tiene que ponerse la bota o la espinillera hasta la siguiente interrupción. Se corrige así un vacío legal que existía. No estaba claro. Ahora sí».

Un defensor tras la línea de fondo

«Es una situación compleja. Hay un centro al área y un defensa se queda fuera del campo, detrás de la línea de gol o de fondo, por lesión, porque se sale voluntariamente o por la inercia del juego, como si se quedara enganchado a la red de la portería. Hasta ahora, para el fuera de juego, siempre se contaba con que no estaba solo el portero entre el balón y la línea de gol, siempre que también se contaba con ese futbolista. Y por eso no había fuera de juego. Se evitaba así la picaresca de que un defensa pudiera salirse del campo para provocar un fuera de juego. El tema es hasta cuándo ese jugador que está fuera del campo cuenta para el fuera de juego. Antes era hasta la siguiente interrupción del juego y podían pasar dos o tres minutos. Ahora no. Ahora es solo hasta que el equipo defensor recupere la pelota, despeje hacia el centro del campo y el balón supere la frontal de su área. Entonces, ya solo contaría el portero para el fuera de juego».

Falta fuera del campo

«Otro cambio importante. Pongamos un antecedente muy recordado: la jugada de Bale y Bartra en aquella final de Copa, cuando el primero se salió del campo en la carrera y volvió a entrar tras un autopase. Imaginemos que esto se produce cerca de la línea de fondo y en el área. El delantero encara al defensa, hace un autopase y se marcha por fuera del campo para luego volver a entrar en la carrera. Entonces, el defensa se desentiende de la pelota y se sale también del campo para cazar al jugador y derribarlo. Hasta ahora, entre las situaciones que debían darse, una falta debía producirse dentro de los límites del terreno de juego. Esa jugada comentada se resolvía con balón a tierra. Ahora es penalti. En el caso de esa jugada de Bale por la banda sería libre directo sobre la línea. Como aquí estamos en el área, sería penalti. Hablamos de agarrón, falta, zancadilla o empujón. Independientemente, según la acción, podría ser tarjeta amarilla o roja. Ojo, si fuera juego peligroso, sería libre indirecto, como siempre, pero ya apenas hay jugadas de este tipo porque los defensas miden mejor y, si tienen que ir fuerte, lo hacen porque están convencidos de que van a llegar».

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