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Un gran paso hacia la Champions

Ben Yedder (2i) agradece a Jesús Navas su asistencia.
Ben Yedder (2i) agradece a Jesús Navas su asistencia. / AFP

Navas y Ben Yedder acercan a un Sevilla de dos caras a la fase de grupos

AMADOR GÓMEZ

El Sevilla dio este miércoles un gran paso en Estambul para garantizar su presencia en la fase de grupos de la Liga de Campeones, a la espera de la vuelta el próximo martes en el Sánchez Pizjuán. En un partido que había sido calificado ya como una final en busca de la tercera presencia consecutiva del Sevilla en la máxima competición, el conjunto andaluz cumplió los pronósticos y se llevó una victoria importantísima a última hora, gracias a una asistencia de Jesús Navas, que acababa de salir al terreno de juego, y a un remate de tacón de Ben Yedder. Aunque el Sevilla perdió el control bajo el diluvio tras el descanso y concedió muchísimas ocasiones en las que Sergio Rico se convirtió en principio en salvador, hasta que encajó el empate, la entrada de Navas resultó determinante para sellar un triunfo que debe llevar a los hispalenses al sorteo del día 24.

La pérdida de balón de Escudero de la que se aprovechó Elia para marcar entre las piernas de Sergio Rico propinó un golpe doloroso al Sevilla, que en un césped encharcado se hundió físicamente tras el descanso después de haber ejercido su autoridad en el primer tiempo, a base de presión y sacrificio defensivo. Sin embargo, Nolito y Navas dieron aire al conjunto andaluz y, después de mucho sufrir, los hispalenses devolvieron el mazazo a los turcos. El nuevo Sevilla de Eduardo Berizzo, al que le gusta robar y llegar rápido al área contraria, firmó una primera mitad bastante solvente en Estambul para, liderado por Banega, demostrar entonces su superioridad frente al conjunto turco. Después sufrió un bajón preocupante, pero al final fue la calidad la que decidió.

Hasta que salieron Nolito y Navas al césped, el Sevilla mostró en el segundo tiempo una cara muy diferente a la de la primera mitad, porque el Basaksehir, más fresco y acoplado a un terreno de juego realmente difícil, dio un paso adelante y sacó entonces provecho de su ambición. A la hora de partido el Sevilla comenzó a pasar un suplicio y, después de que Rico evitase el gol en un par de jugadas con dos paradones, a la tercera se vio sorprendido por el remate raso de Elia, para que los turcos estableciesen en el marcador un empate que, pese a todo, era un buen resultado para los hispalenses.

El Sevilla exhibió sacrificio defensivo y, llevado por la manija de Banega, impuso durante todo la primera parte su autoridad en un duelo que se le puso muy pronto de cara con el gol de Escudero, aunque los andaluces ya se llevaron un buen susto a los dos minutos. A partir de ese momento, sin embargo, el conjunto andaluz, con media docena de argentinos en el once, se puso el mono de trabajo y se entregó en la recuperación para anular al Basaksehir, que apenas salió de su campo en el período inicial. Sin embargo, el físico y la mentalidad cambiaron casi por completo en el segundo y, con el Sevilla ya bastante más tieso, Escudero comenzó a sufrir ante la velocidad por las bandas de los otomanos, que se lanzaron a por la igualada. Pese a su dominio, el Sevilla ya había ofreció cierta inseguridad defensiva y acabó pagándolo con el gol. Cuando peor lo estaba pasando el Sevilla una vez encajado el empate, Berizzo movió las piezas necesarias y le dio el resultado perfecto, con la asistencia de Navas desde la banda derecha y la espuela matadora de Ben Yedder. Sin embargo, aún hubo tiempo para otra espectacular intervención de Sergio Rico que impidió el empate de los turcos cuando el choque ya agonizaba.

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