Desgobierno del Madrid en Wembley

Eriksen celebra el tercer gol del Tottenham junto a Harry Kane, a la izquierda, y Dele Alli. :: Reuters/
Eriksen celebra el tercer gol del Tottenham junto a Harry Kane, a la izquierda, y Dele Alli. :: Reuters

Pochettino impartió una lección magistral a Zidane en un duelo donde el orden y el músculo se impusieron al talento

IGNACIO TYLKO

Mauricio Pochettino sigue acumulando méritos para poder cumplir su sueño de dirigir algún día al Real Madrid. Si hace dos semanas ya realizó un planteamiento perfecto en el Bernabéu, donde su Tottenham logró un empate valioso, en el mítico Wembley le impartió una lección magistral a Zinedine Zidane y dejó patente que los problemas de este equipo blanco no son solo de actitud sino mucho más estructurales. Los Spurs sacaron los colores a una zaga blanca cogida con alfileres por las bajas de Carvajal y Varane, aunque en realidad el problema defensivo del Real Madrid se gesta en ataque, donde Cristiano y Benzema se quedan muy descolgados, y se agrava en el centro del campo porque Kroos y Modric no están atentos a las vigilancias.

3 TOTTENHAM

1 R. MADRID

Tottenham
Lloris, Alderweired (Sissoko, min. 24), Davinson Sánchez, Vertonghen, Trippier, Eriksen, Winks (Dembélé, min. 66), Dier, Davies, Dele Alli (Fernando Llorente, min. 79) y Kane.
Real Madrid
Casilla, Achraf, Nacho, Ramos, Marcelo, Modric (T. Hernández, min. 80), Casemiro, Kroos, Isco, (Asensio, min. 73) Benzema (B. Mayoral , min. 73) y Cristiano.
Goles
1-0: min. 27, Dele Alli.2-0: min. 56, Dele Alli. 3-0: min. 65, Eriksen. 3-1: min. 80. Cristiano.
Árbitro
Cüneyt Çakir (Turquía).

Ni con defensa de cuatro, ni mucho menos la segunda mitad con tres centrales, el Madrid fue capaz de neutralizar a un tridente soberbio formado por el danés Eriksen, el enganche Dele Alli y el gran Harry Kane, mucho más que un ariete al uso porque golea, juega y hace jugar a sus compañeros.

Escenario magnífico fue Wembley para un duelo de altos vuelos entre dos estilos diferentes. Al Real Madrid le gusta tocar el balón porque sus jugadores tienen más calidad, pero los londinenses fueron mucho más decididos y determinantes en sus acciones. Mientras que los de Zidane improvisan en función de la genialidad de jugadores como Isco, sus rivales se mueven de forma más mecánica.

Comenzó el Real Madrid la cita con jerarquía. Se hizo con el balón, dominó y entró casi siempre por el perfil del marroquí Achraf, lateral con gran desparpajo en ataque pero aún sin hacer en defensa. Cristiano trataba de hacer alguno de sus regates virgueros y Ramos rondó el gol al cabecear un córner. Pero el Tottenham fue creciendo con transiciones veloces y pocos toques.

Desacierto blanco

Se lesionó el exatlético Alderweireld y Pochettino no cambió el dibujo. Dier al eje de la zaga, como en el Bernabéu, y Sissoko para darle más músculo al centro del campo. Llegó el gol en una acción de centro-chut de Trippier, que arrancó en fuera de juego, con remate de Alli. Respondió bien el Real Madrid, que pudo empatar antes del descanso pero ni Casemiro, ni Benzema, ni Cristiano acertaron.

Zidane cambió en el descanso y también puso defensa de tres. Fruto de una internada de Marcelo pudo llegar el empate, pero fue Dele Alli el que golpeó de nuevo. El Madrid se desordenó hasta convertirse en un caos en defensa. En una contra de libro, Kane asistió a Eriksen, que superó la salida de Casilla con pasmosa facilidad. El Madrid se empleó hasta el final, pero se topó con un gran Lloris, al que solo pudo batir Cristiano, que maquilló la derrota y el pichichi de esta Champions con seis tantos de los ocho que lleva el Madrid.

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