Alta tensión cuando el Barça se asoma al 'Bridge'

El 'Iniestazo', el 'palo de golf' de Ronaldinho, el 'escándalo' de Ovrebo, el 'teatro' de Messi, o el Barça de Pep chocando contra el muro de Cech

MANUEL SÁNCHEZ LONDRES.

Ya se conocían, aunque no lo sabían. Chelsea y Barcelona comenzaron su relación de amor/odio en el año 2000,cuando se enfrentaron en los cuartos de final de la Liga de Campeones, pero aún eran demasiado jóvenes como para darse cuenta de la chispa que surgió entre ellos. Los ingleses aún no tenían el dinero de Roman Abramovich y los catalanes no habían recibido la visita del mesías Ronaldinho. Pasaron cinco años hasta que el balón volvió a rodar por Stamford Bridge. Resultó ser el partido con más goles de cuantos disputarían Chelsea y Barcelona hasta este momento. El 8 de marzo de 2005, Mourinho y su contraataque de tiralíneas maniataron a los catalanes, que a los 20 minutos ya estaban 3-0 abajo con goles de Gudjohnsen, Frank Lampard y Duff. Hasta que apareció la magia de Ronaldinho. El brasileño recortó distancias con un penalti señalado por el mítico Pierluigi Collina y haría historia solo unos minutos más tarde. Ronaldinho recibió en la frontal un pase de Iniesta, hizo dos amagos sin moverse del sitio, como si de un baile se tratase, y, sin apenas cargar la pierna alojó el balón en el palo derecho de Peter Cech. Su famoso 'palo de golf' dejó atónitos incluso a los comentaristas ingleses, que solo pudieron exclamar: «Es increíble, no puedo explicar lo que ha hecho».

No obstante, la magia del gaucho fue anulada por un gol de cabeza de John Terry que a la postre sería vital para la clasificación del Chelsea y que crearía la primera gran rivalidad entre ambos. Ese envite mostraría a ambos las cartas que ahora ya sí poseían. El Chelsea de los petrodólares de Abramovich que ansiaba alzarse con la Champions y el conjunto blaugrana, que aspiraba a rememorar la gloria de Wembley en 1992 con ese gol de Ronald Koeman.

Precedentes

El 22 de febrero de 2006, en octavos, se volvieron a encontrar, otra vez con Rijkaard y 'Mou' en los banquillos, aunque con un Chelsea que salió con Hernán Crespo, Arjen Robben y Makelelé y un Barcelona que apenas variaba del año pasado, solo con la pequeña excepción de un chaval con el 30 a la espalda, Leo Messi. La carnicería hacia el argentino, sobre todo por parte de Asier del Horno, que acabó expulsado, no impidió a Messi disfrutar de uno de sus primeros bautizos europeos. Un gol en propia puerta de Terry y un cabezazo de Eto'o fueron suficientes para remontar el gol inicial de Thiago Motta, también en su propia portería. Esta fue el último triunfo del Barça que se recuerda en el barrio de Fulham.

Solo cuatro goles más, repartidos en tres duelos, se darían cita en Stamford Bridge a partir de ese momento. El primero no llegaría en eliminatorias, si no en la fase de grupos de la Champions de 06/07, con victoria 'blue' por 1-0, gracias a un gol de Didier Drogba. Ese partido, más o menos sin sobresaltos, daría paso a uno de los encuentros más polémicos y recordado, el del 6 de mayo de 2009 tras un 0-0 en la ida. Guus Hiddink presidía el banquillo de los londinenses y un joven Pep Guardiola, en su primera temporada con los blaugranas, dirigía a los Eto'o, Messi, Toure Yayá e Iniesta. Todo ello arbitrado por el noruego Tom Ovrebo, gran protagonista de la velada. El golazo inicial de Michael Essien quedó rápidamente nublado por la actuación arbitral y el 'Iniestazo'. A Ovrebo se le reclamaron hasta cuatro penaltis. Ese Barcelona acabaría llevándose la 'orejona' y tres años después, el Chelsea, sujetado por las paradas de Petr Cech, se vengaría al vencer 1-0 a los de Guardiola, para, a la postre, y con un gol de Fernando Torres en el Camp Nou, poner la primera piedra para levantar su única Copa de Europa en Münich ante el Bayern.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos