La inercia del campeón

Zidane, ayer. :: efe/
Zidane, ayer. :: efe

Mel firma el empate ante un Real Madrid que llega de ganar dos títulos este agosto

RODRIGO ERRASTI MADRID.

Lanzado y eufórico. Así llega el Real Madrid al estreno liguero. El Barça en el clásico de abril, última derrota en Liga, y el Atlético, en la vuelta de las semifinales de Champions de mayo, han sido capaces de superar al vigente campeón de Liga y Champions League; motivos por los que ha logrado este mes las dos Supercopas que ha disputado. Zidane desea reeditar el título liguero, asentado en su espectacular racha goleadora que dura 68 encuentros oficiales consecutivos, y avisa que mantendrá su política de rotaciones masivas para conseguir el complicado reto de sumar dos campeonatos domésticos consecutivos. «Ganarla fue lo mejor de mi carrera. Es una competición muy complicada. Ver la regularidad del equipo es fantástico. Este año vamos a intentar repetir», dijo el preparador francés.

El club no lo consigue desde hace una década (primero con Capello en la 06-07 y después con Schuster en la 07-08). «Todo rival quiere ganar siempre contra el Madrid. Pensamos lo mismo nosotros, cada partido va a ser importante porque si tú quieres ganar una Liga que va a ser muy larga tienes que empezar bien. Cada partido tiene que ser un esfuerzo tremendo y todos los rivales nos van a querer ganar y queremos empezar de la mejor manera posible». El primero de los 38 partidos será en Riazor, donde llegó a estar más de 16 años sin ganar (entre 1992 y 2008) pero en donde ha vencido con facilidad en tres de sus últimas visitas (2-8 y 2-6). «Es un rival que lo va a intentar hacer bien, están jugando en casa, sabe jugar y tiene buenos jugadores. Es un rival con un público muy bueno y lo importante es lo que vamos a hacer nosotros más que el rival». No podrá contar con Cristiano, al que aún le restan cuatro partidos de sanción por lo sucedido en la Supercopa.

Eso le permitirá mantener a Isco como titular y habrá que ver si Asensio ocupa un puesto ofensivo en detrimento de Benzema o Bale, que no juega en Liga desde hace cuatro meses en la derrota ante el Barcelona. «Marco lo está haciendo cada vez mejor, fenomenal y ya está. Todos estamos en el mismo barco. Aquí no hay equipo A ni equipo B. Siempre va a haber cambios», avisó. Se espera que vuelva Casemiro al equipo, donde no estará Kovacic por unas molestias ni tampoco Vallejo por lesión. No descarta 'Zizou' tener alguna sorpresa en el mercado. «Hasta el 31 puede pasar cualquier cosa, aquí y fuera. Tengo una plantilla fantástica, que puede mejorar», apuntó.

Cláusula del miedo

Seguro que pienso lo mismo Pepe Mel, cuyo Deportivo que tiene bajas importantes -una la del uruguayo Fede Valverde, cedido por el Madrid con 'cláusula del miedo'- y todavía confía en reforzarse antes del final del mercado. Su sueño es Lucas Pérez, pero el director deportivo, Richard Barral, reconoce en público que es «difícil» el retorno del gallego. «Al entrenador le gustaría reforzar otras posiciones (un portero) y a lo mejor hay que prescindir de un delantero de alto nivel para cumplir sus gustos. Queremos que esté contento con la plantilla que tiene», explicó después de que el técnico revelase que el presidente Tino Fernández le había prometido la vuelta del ariete, ahora en el Arsenal.

El Deportivo lleva ocho derrotas en los enfrentamientos más recientes ante el Real Madrid y solo ha sumado uno de los últimos 39 puntos disputados. Mel, que dijo firmar el empate, opta por ser optimista y se congratula de haber recuperado a Florin Andone antes que lamentar las bajas de Emre Çolak, por sanción, y Carles Gil, lesionado. «Si conseguimos que el Madrid piense también en defender tendremos algo ganado; la temporada pasada pensó solo en atacar y así nos fue», insistió el técnico local.

El rumano Bakkali, en principio, debutará como blanquiazul en un estadio, que ahora tiene el 'apellido' Abanca, que tendrá una gran entrada ya que el club ha superado los 25.000 abonados y está cerca de superar la cifra de la pasada campaña.

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