El doble reto americano de Cristóbal Moreno

Cristóbal, ayer en la Redacción de SUR. /Ñito Salas
Cristóbal, ayer en la Redacción de SUR. / Ñito Salas

Pilar en el San Félix, el juvenil malagueño ha aceptado la oferta de una universidad tras rechazar una oferta del Sevilla

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

El mismo día que se conoció la marcha del entrenador del San Félix, Ale Acejo, al Sevilla trascendió que uno de los mejores jugadores del equipo, Cristóbal, iba a afrontar una experiencia en Estados Unidos, en los Mustangs de Dallas, en la Southern Methodist University (SMU). «No me asustan los retos», asegura el juvenil malagueño, que confía en «abrir una nueva puerta» y regresar como profesional, al tiempo que da gran importancia a los estudios.

Lo que sí llama la atención es que el centrocampista haya dado este paso cuando el Sevilla le había puesto encima de la mesa un contrato profesional. «Tuvimos una oferta del Málaga por escrito y también propuestas de otros equipos, sobre todo del Sevilla. Todos nos han tratado muy bien y el Sevilla, en la persona de Agustín López, se ha portado estupendamente. Además de un contrato profesional ofrecieron que cursara los estudios en la Universidad Pablo de Olavide. Sin embargo, la propuesta de la SMU era excelente y Cristóbal quiere ser sobre todo futbolista, pero no quiere dejar los estudios y le apasionan los retos», relata el padre del jugador, Juan Antonio Moreno, conocido en el deporte malagueño por su vinculación al balonmano (formó parte del Puleva Maristas en la máxima categoría). Cuenta incluso que cuando la SMU conoció la oferta tan atractiva del Sevilla el entrenador de los Mustangs se desplazó en 24 horas a Málaga: «Cogió un avión desde Dallas y se presentó en nuestra casa para convencernos. Lógicamente, nos quedamos muy sorprendidos».

Hasta el último momento

El interés de las universidades americanas venía del año pasado, cuando Cristóbal jugó en Estados Unidos la Adidas Cup en marzo. «Tuvimos un par de ofertas y comenzamos los trámites con la ayuda de Ángel Martín Soto. Había que afrontar el tema, porque en estas situaciones si paras lo pierdes», explica Moreno. El joven futbolista valora la decisión tomada: «Ha sido muy difícil y hasta el último momento no lo tenía claro. Fue hasta Navidades cuando no me lo había planteado. Con dos jugosas ofertas encima de la mesa, ideales para mí, surgieron las dudas y hasta tuve insomnio». ¿Hasta qué punto influyó la opinión de sus padres? «Mi padre tenía dudas, pero mi madre siempre tuvo claro que sí, que debía aprovechar la oportunidad en Estados Unidos. Pero al final la decisión era mía y ahora tengo que ser yo el que demuestre que ha sido la correcta».

El aspecto académico ha tenido una influencia muy clara: Cristóbal ha cursado estudios en el Liceo Francés y ha obtenido una mención especial en la selectividad francesa. Incluso, está citado el miércoles en Madrid, en la embajada gala, para una recepción. No obstante, no podrá acudir dado que un día antes ya debe estar en Estados Unidos, entre otras razones porque, sin vacaciones -salvo el viaje de estudios, del que llegó el jueves, a última hora de la noche-, comienza las clases. «Mi sueño es volver a España o a Europa como profesional, pero quería compaginarlo con los estudios y aquí es más difícil. Mi padre, por ejemplo, se rompió las dos rodillas por el balonmano y gracias a Dios tenía los estudios... Quiero destacar allí para que me sigan en Europa», aclara Cristóbal.

Octavo en el 'ranking'

La oferta de la SMU ha sido, según padre e hijo, «irrechazable». Se trata de una beca completa, la máxima estipulada (en torno a 90.000 euros anuales), y garantizada por cuatro años. Cristóbal estudiará Business (Empresa y Negocios) en la Cox School of Business, cuya matrícula ronda los 55.000 dólares. Respecto a la competición, va a competir en la máxima categoría de la NCAA, la División One, en un equipo que es octavo en el 'ranking', ha sido campeón de conferencia y que incluso cuenta con tres de sus jugadores en la élite del fútbol estadounidense, en la Major League Soccer.

Cristóbal Moreno Peñarroya, que acaba de cumplir 18 años, llegó al Málaga en 2012, en edad infantil, procedente del Puerto Malagueño y era uno de los futbolistas más prometedores de la cantera malaguista. Su apuesta por Estados Unidos puede resultar chocante, porque a priori se antoja un paso atrás dado que el fútbol allí no está muy desarrollado. El futbolista malagueño ofrece otro punto de vista: «Entiendo que haya gente que lo piense y yo voy a intentar demostrar que no lo es. Por ejemplo, Piqué o Cesc se marcharon a Inglaterra cuando nadie se iba y mucha gente creía que no era lo mejor para ellos. El fútbol ha crecido en Estados Unidos un montón y, ¿por qué no abrir otra puerta a los jóvenes futbolistas? Hay que tomar riesgos en la vida, y triunfar allí permitiría dar un paso para que hubiera una futura opción para otros jóvenes».

El malagueño (al que le queda un año de categoría juvenil) sabe que su vida va a cambiar radicalmente y asume que la presión académica y deportiva va a ser enorme. «Voy a echar de menos a la familia, pero también tengo en México y ellos ya tienen apuntados en el calendario los partidos que se jugarán cerca». Cristóbal afronta desde el martes un doble reto en la SMU, en los Mustangs: crecer como futbolista apoyado en los estudios.

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