Cristiano Ronaldo como antídoto a una machada

Cristiano Ronaldo, durante el entrenamiento de ayer en Valdebebas. :: javier lizón / efe/
Cristiano Ronaldo, durante el entrenamiento de ayer en Valdebebas. :: javier lizón / efe

Cautela blanca pese a que la cómoda renta, la historia y la pegada del luso juegan en contra de la Juventus

ÓSCAR BELLOT MADRID.

Sólo una hecatombe privará al Real Madrid de certificar el pase a semifinales de la Liga de Campeones por octava temporada consecutiva. La cómoda renta de tres goles obtenida en la ida, el notable rendimiento de los blancos en los dos últimos meses, su tremenda experiencia en envites de máxima exigencia y los abrumadores datos históricos juegan en contra de la Juventus, que pese a todo visita el feudo blanco convencida de que la machada aún es posible.

En fútbol todo puede suceder, máxime cuando en liza figuran dos colosos. Bien lo sabe Zinedine Zidane, que trató de vacunar en la previa a su equipo de los riesgos de un exceso de confianza ya que, como recordó, «los grandes clubes no se rinden nunca» y en «una jugada te la lían». Claro que para evitarlo cuenta con un antídoto de lujo, un Cristiano Ronaldo que llega pletórico tras contabilizar 20 goles en sus últimos diez partidos, incluyendo el más bello de los 446 que ha firmado en sus 431 encuentros con la elástica merengue, facturado de chilena la pasada semana en el Juventus Stadium.

Veintisiete años llevan los blancos sin perder como locales un duelo de cuartos de la máxima competición continental. El Spartak de Moscú, allá por 1991, fue el último conjunto capaz de asaltar el Santiago Bernabéu en la antesala de unas semifinales. Un 1-3 que le sirvió para apear a un cuadro que por entonces tutelaba desde el banquillo Alfredo Di Stéfano, santo y seña del madridismo hasta el advenimiento de Cristiano.

Desde aquella lejana derrota, 15 partidos consecutivos invicto del doce veces campeón de Europa en el coliseo de La Castellana en esta ronda que ha logrado sobrepasar sin falta desde la campaña 2010-2011, los últimos once resueltos con victoria del anfitrión. 40 goles a favor y sólo ocho en contra en esa quincena de encuentros que conforman la notable racha iniciada precisamente ante la Juventus en el curso 1995-1996. Contra todo ello peleará la 'Vecchia Signora' que, como manifestó Chiellini, precisará de «algo de locura» para culminar una gesta que se antoja quijotesca.

Para resguardarse de una sorpresa histórica, Zidane cuenta con todos sus efectivos disponibles a excepción del sancionado Sergio Ramos y el lesionado Nacho. Ausencias sensibles en el eje de la zaga que convertirán a Varane en mariscal de la retaguardia, donde todo indica que tendrá como compañero a Vallejo, una vez que el maño superó sus problemas musculares.

De alistar al prometedor central español en lo que sería su estreno en la Champions, podrá Zidane mantener su habitual triunvirato en la medular, evitando retrasar la posición de Casemiro. Isco se perfila como el cuarto centrocampista, con un Benzema del que Zidane reconoció que está «sufriendo» por su falta de gol como probable acompañante de Cristiano en la delantera.

¿Adiós europeo de Buffon?

Consciente de lo enrevesado de la empresa, pero amparado en la imprevisibilidad del fútbol, comparece la Juventus con la sensible baja de Dybala, expulsado en la ida, y la menos notable ausencia de Betancur por acumulación de amonestaciones, pero recupera a Pjanic, faro en el mediocampo al que tanto echó de menos en la ida. La clarividencia del bosnio y su tremenda amenaza a balón parado se antoja fundamental para dar oxígeno a las ilusiones de los 'tiffosi' en el que será el reencuentro del '5' juventino con su idolatrado Zidane y el regreso de Higuaín a la que fue su casa durante seis temporadas y media en las que marcó 121 goles. Atrás, el incombustible Gianluigi Buffon tratará de sellar el marco turinés para que el Santiago Bernabéu no sea testigo de su adiós a una competición que, salvo sorpresa, se quedará sin ganar.

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