Cristiano, llave del futuro del Madrid

Cristiano, tras fallar una ocasión ante el Villarreal. :: GABRIEL BOUYS. afp/
Cristiano, tras fallar una ocasión ante el Villarreal. :: GABRIEL BOUYS. afp

Presiona para que su sueldo se equipare al de Messi, pero el club no lo ve prioritario y ya contempla un horizonte sin el luso

ÓSCAR BELLOT MADRID.

Nueve años después de su puesta de largo como futbolista del Real Madrid, el camino de Cristiano Ronaldo y el de la entidad blanca apunta a una bifurcación. El luso, que atraviesa su mayor sequía liguera desde 2005, cuando aún defendía la camiseta del Manchester United, se siente poco valorado por el club del que es buque insignia, se considera engañado por una promesa de renovación con una suculenta mejora salarial que no se ha concretado, así como insuficientemente apoyado en su litigio con Hacienda y su entorno ha vuelto a deslizar un presunto deseo de marcharse si no se atienden sus exigencias.

La directiva que encabeza Florentino Pérez no está por la labor, le ve ya amortizado deportiva y económicamente y cada vez fía menos su futuro al '7', consciente de que su eventual salida sería la llave para acometer una profunda remodelación con la que volver a ilusionar al madridismo en caso de que la Champions no opere como tabla de salvación de la presente campaña. Según informaba ayer el diario portugués 'Record', el mandatario incluso habría alentado a su representante, Jorge Mendes, a presentarle ofertas.

El enfado de Cristiano Ronaldo viene motivado principalmente por su salario: 21 millones de euros limpios por temporada estipulados en su última renovación, firmada en noviembre de 2016. Una cifra que le sitúa como el quinto futbolista mejor pagado del planeta por detrás de Messi, Neymar, Oscar y Lavezzi. Al crack de Madeira le escama ese ránking. Considera que no es acorde a la condición de «mejor jugador de la historia» que se atribuyó tras ganar por quinta vez el Balón de Oro. Demanda que su sueldo se equipare con el de Messi, que percibe más de 35 millones netos por curso, además de los bonus por objetivos y los derechos de imagen que, a diferencia de lo que sucede con el portugués, se queda en exclusiva el rosarino en virtud del acuerdo sellado con el Barça hasta junio de 2021.

Arguye el de Funchal que el club le prometió revisar la situación el pasado verano, cuando su pretendido deseo de marcharse convulsionó la 'casa blanca', sin que las palabras hayan dado paso de momento a los hechos. Por aquel entonces apretaba el '7' desde una posición de fuerza. Venía de darle al Real Madrid la 'duodécima' con diez goles a partir de cuartos. La portada de 'A Bola' que destapaba su firme determinación de marcharse, motivada por sus problemas con Hacienda, conmocionó la planta noble del Santiago Bernabéu, que entendió que la pataleta podía reconducirse con tiempo y mimos. El entorno de Cristiano filtró ofertas que nunca se concretaron y la campaña comenzó con el de Madeira nuevamente como principal referente del vigente campeón de Liga y Champions.

Pero el tira y afloja dejó secuelas. Al portugués, que nunca ha tenido demasiado 'feeling' con Florentino Pérez, no le gustó que la entidad coquetease con presuntos herederos como el francés Kylian Mbappé y mucho menos que el presidente del Real Madrid le tirase los tejos al brasileño Neymar mientras él recogía su quinto reconocimiento como mejor futbolista del año.

El gol deja de avalarlo

Desde que el Barça se lo arrebatase en 2013, Florentino Pérez tiene una espina clavada con el hoy delantero del París Saint-Germain. A un mes del crucial enfrentamiento de octavos con el conjunto parisino que determinará el futuro inmediato de la escuadra de Chamartín, el dueño de ACS parece dispuesto a volver a la carga por el brasileño y hasta se filtra que estaría dispuesto a emplear a Cristiano como moneda de cambio en una operación en la que los blancos deberían desembolsar además una cuantiosa cantidad de dinero teniendo en cuenta que el luso está próximo a cumplir los 33 años y eso devalúa su precio de mercado.

El '7' ha completado la primera vuelta de Liga sólo con cuatro tantos. Es su registro más bajo de blanco. Hay que remontarse a 2005, cuando militaba en el Manchester United, para encontrar un dato más pobre. Entonces sólo anotó una diana mientras Alex Ferguson le fogeaba. Nada que ver con el balance en sus ocho cursos anteriores en Chamartín. El pico lo alcanzó en la 2014-2015, cuando anotó 28 goles en las primeras 19 jornadas. La edad y su flojo desempeño en la presente campaña juegan ahora en contra de Cristiano y han provocado una reacción en la directiva a sus exigencias muy diferente a la del pasado verano.

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