El Barça quiere dedicar una remontada a Mascherano

P. RÍOS

barcelona. «Nuestra prioridad es la Liga», sentenció Ernesto Valverde tres días después de la derrota del Barça en Cornellà-El Prat ante el Espanyol (1-0) en la ida de cuartos de la Copa y 24 horas antes de la goleada contra el Betis (0-5) en la primera jornada de la segunda vuelta. El técnico aclaró que eso no quiere decir que no lo vayan a dar todo por ganar la cuarta Copa consecutiva entre otros matices, pero la frase ya era imparable. No está dispuesto a arriesgar el físico de algunos jugadores en la competición del KO con la Liga y la Champions en juego. Ciertamente, la preparación de los días previos no parece la ideal de cara a un derbi en el que hay una semifinal de Copa en juego. Dos entrenamientos, lunes (de recuperación para los titulares) y miércoles (poco exigente en lo físico en la previa de un partido), y una jornada de descanso (martes). Una comida de la plantilla y un acto institucional para despedir a Mascherano, que monopolizará los prolegómenos al comparecer en el césped para el homenaje de la afición antes de su adiós al Hebei Fortune de China por 10 millones de euros. Incluso una fiesta con familias de varios jugadores con motivo del quinto cumpleaños de Milan Piqué. Mientras que el Espanyol lleva cuatro días mentalizado para esta vuelta, con entrenamientos específicos, ruedas de prensa como la de Leo Baptistao, que no dudó en reclamar que «a Messi hay que pararlo como sea», el Barça anda algo distraído. Pero ni las prioridades establecidas por Valverde, ni la despedida a Mascherano tras ocho años en el club, nada evitará que cuando comience el partido la pasión de un derbi se apodere de los jugadores del Barça. A los que han pasado por la cantera no hace falta motivarles.

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