Al Barça le vale con la primera parte

Los jugadores del Barcerlona celebran el gol de Alcácer. :: reuters/
Los jugadores del Barcerlona celebran el gol de Alcácer. :: reuters

Goles de Alcácer y Messi para derrotar a un flojo Athletic y seguir invicto en Liga antes del parón en la competición

JESÚS BALLESTEROS

Con el parón liguero en el horizonte llega un tiempo de reflexión para el Barcelona. El equipo azulgrana afronta este último asueto en las competiciones de clubes para dibujar los dos últimos meses de temporada, en los que el equipo de Ernesto Valverde tendrá que decidir y demostrar qué Barça será dentro de su propia historia y qué huella dejará en la del fútbol en general.

2 BARCELONA

0 ATHLETIC

Barcelona
Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Jordi Alba; Rakitic, Paulinho, Coutinho (André Gomes, min. 85), Dembélé (Iniesta, min. 64); Alcácer (Aleix Vidal, min. 74) y Messi.
Athletic
Kepa; Lekue, Núñez, Íñigo Martínez, Saborit; San José, Beñat (Iturraspe, min. 46); De Marcos, Raúl García, Susaeta (Williams, min. 63), y Sabin Merino (Aduriz, min. 71).
Goles
1-0, min. 8: Alcácer. 2-0, min. 30: Messi.
Árbitro
Jaime Latre (aragonés). Amonestó a Umtiti, Raúl García, Dembélé y Lekue.

Venció de forma cómoda a un Athletic romo, dejándose ir totalmente en la segunda mitad, y mantiene un insultante liderato en Liga que le podría hacer certificar el título mucho antes de que el campeonato llegue a su fin. El mes de marzo no puede estar siendo más productivo más allá de que comenzara con un sufrido empate ante Las Palmas en Gran Canaria.

Se marcha el equipo azulgrana al parón liguero con sus estrellas enchufadas, el equipo resolutivo en cualquier tipo de escenario y sabiendo que están cada vez más cerca de repetir otras temporadas históricas en Can Barça. Huelga explicar que cuando el Barça sale al verde con el traje de apisonadora no hay margen para el rival. El Athletic no es el primero en sufrirlo esta campaña, pero sus efectos son evidentes.

Está por ver qué hubiese ocurrido si el Barça no hubiese bajado algo el pistón, pues la salida en tromba de los azulgrana dejó al Athletic en tal estado de shock que Ter Stegen fue un auténtico espectador más durante toda la primera mitad. Y no, no es una exageración. Los de Ziganda no fueron capaces de generar una sola ocasión de cierto peligro. Valga decir que, al descanso, el Athletic no había tirado ni una sola vez a portería. Ni entre los tres palos ni fuera de ellos. Cero disparos. De hecho, en apenas unos segundos del segundo asalto, Lekue lo intentó por vez primera.

Y es que cuando el Barça sale en plan tirano, ataca, presiona, combina y marca sin dejar margen al rival. A los ocho minutos ya celebraba el primer gol de la tarde. Bien es cierto que no debió subir al marcador por la posición en fuera de juego de Jordi Alba, quien asistiría a Paco Alcácer tras una gran combinación ofensiva.

Kepa, trabajo a destajo

Fue el primero, aunque Kepa ya sabía, minutos antes lo que se le venía encima. Messi lo quería todo. Activo desde el pitido inicial hizo trabajar a destajo al portero vasco. Hasta tres goles claros evitaría el de Ondárroa antes de que Messi hiciera la de siempre para incrustar un zurdazo al fondo de la red. Noqueado el rival, el Barça se gustaba. Tocaba con rapidez y las ocasiones seguían llegando de la mano de Messi, pero también de un Coutinho muy activo. Cada día más cómodo, el brasileño se asociaba a la perfección con los de arriba y buscaba el gol con ahínco. Uno de sus tiros acabó estrellándose en la madera. No fue el único que vio como los palos expulsaban sus tiros. Nunca Kepa, sin duda el mejor de los suyos, tuvo tanta ayuda de la portería.

El paso atrás del Barça invitó al Athletic a salir algo más en busca de la portería contraria. Ziganda lo vio claro y movió completamente el equipo con la salida de Iturraspe, Williams y Aduriz. Algo más llegaba el equipo rojiblanco aunque las ocasiones claras no terminaban de producirse. Nada nuevo en los partidos del Barcelona, puesto que enfrente estaba un equipo, el azulgrana, que ha hecho de su portería un auténtico cerrojo.

Fue un segundo tiempo en el que el Athletic recuperó algo de sensaciones que le vendrán muy bien a los de Ziganda para afrontar el último tramo del campeonato y no caer en la desgana. El Barça, más incómodo, temporizó y casi buscaba la portería de Kepa por pura vergüenza, pero con el freno de mano echado.

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