El Barça y el Atlético se echan un pulso por la Liga

El equipo de Simeone llega en mejor forma y con Griezmann pletórico, aunque el de Valverde está invicto y cuenta con el 'factor Messi'

P. RÍOS BARCELONA.

Cuando el Real Madrid galopaba en verano hacia un supuesto pleno de títulos con los elogios de todo el mundo, nadie podía imaginar que el gran pulso por la Liga lo iban a disputar el Barcelona y el Atlético de Madrid en el Camp Nou en la jornada 27. Es el premio a la gran temporada que están llevando a cabo dos equipos que han sabido alternar partidos brillantes con otros más efectivos para sumar puntos jornada tras jornada. Invicta llega la escuadra de Ernesto Valverde, aunque tres de sus seis empates han sido en sus últimos cinco encuentros ligueros, señal de dudas no resueltas y de desgaste físico, mientras que el conjunto de Diego Simeone, que sólo ha perdido un partido en el campo del Espanyol, llega a la cita en su mejor momento en todos los aspectos.

Curiosamente, el 1-1 del Barça en Las Palmas del jueves puede cambiar los planes de los dos entrenadores para el partido. Con cinco puntos de diferencia, las cosas se ven diferentes en los dos banquillos. En las últimas semanas, a más distancia, Simeone tenía claro que iba a apretar muy arriba en el Camp Nou, con más valentía que nunca en busca de su primera victoria en un estadio que se le resiste. Sin embargo, el técnico argentino, siempre calculador, viendo la inercia negativa azulgrana, podría ser algo más conservador y valorar el empate que igualaría el 'goal average' particular (1-1 en la primera vuelta en el Wanda Metropolitano).

También a Ernesto Valverde, de trayectoria admirable en el Barça, pero sin currículum de entrenador ganador que sabe manejarse bajo presión, puede ser más precavido con el Atlético a cinco puntos que con su rival a siete. Una cosa es arriesgar y acabar la jornada a cuatro puntos en caso de derrota y otra muy distinta ver ya al Atlético colocado a dos puntos. Se intuye un 4-4-2, su sistema preferido, muy contrario a lo que siempre se ha exigido en el entorno azulgrana.

Un partido con morbo

El partido tiene además el morbo de Griezmann, que viene de marcar siete goles en dos partidos ante Sevilla (tres) y Leganés (cuatro). Nunca ha perforado las porterías del Camp Nou, donde la rumorología (y algo más) le colocan la próxima temporada a cambio de 100 millones fijados en su cláusula de rescisión. Desde el regreso de Diego Costa, que sigue peleándose con todos, el francés está más liberado. Se las verá con Messi y Luis Suárez, que también afrontan el partido en forma, aunque en el Barça sigue el malestar por las 30 horas menos de descanso que tiene antes del pulso debido a que regresó de Las Palmas a casa a las cinco de la madrugada del jueves al viernes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos