Cuando Ángel María Villar quiso presidir la UEFA

Ángel María Villar, en un congreso de la Conmebol. / Henry Romero (Reuters)

El abogado anunció en julio de 2016 que se presentaba a las elecciones a la presidencia del máximo organismo del fútbol europeo

Javier Bragado
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Ángel María Villar dio un paso adelante en julio de 2016. A un día de que concluyera el plazo oficial, el abogado vasco hizo oficial que se presentaba como candidato a la presidencia de la UEFA, el máximo organismo del fútbol europeo.

El escueto comunicado que anunció su decisión escondía la oportunidad del interesado. Aspiraba a derrotar a los otros aspirantes, el neerlandés Michael van Praag y del esloveno Aleksander Ceferin, para la elección que se efectuó en septiembre. Aunque no se adivinaba quién contaba con mayores apoyos en la complicada red de la UEFA, el español sabía es que sería su mejor ocasión para escalar a Europa antes de que se consolidara un nuevo presidente con un nuevo equipo y perdiera el favor de la inercia.

Villar, quien asumió las responsabilidades como presidente en funciones de la UEFA desde que Michel Platini fuera suspendido en mayo de 2016, siempre mostró su adhesión y apoyo a su predecesor francés y confió en heredar los votos que le auparon a la presidencia. Mientras que rehuía a los medios de comunicación y eran notables sus carencias con los idiomas, el secreto de su éxtio era su desempeño en los despachos y sus redes de favores.

El español siempre ha conocido bien los entresijos de una organización que le permitió ocupar y mantener una de las cinco vicepresidencias de la FIFA a pesar de que su hijo Gorka Villar había sido relacionado con la red de corrupción del 'FiFAGate' que destronó a Joseph Blatter y que incluso golpeó de carambola a Platini por su enfrentamiento. Precisamente, en el mismo día en que anunció públicamente sus intenciones, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) dio por finalizado el contrato de Gorka Villar como director general del ente, cargo que desempeñaba desde diciembre de 2014.

«Son abundantes las voces de los representantes del fútbol español que me han hecho sentir y me han solicitado que continúe trabajando por el fútbol de mi país»

Sus sondeos internos fueron los que le llevaron a reconsiderar sus opciones y abandonó la carrera por Europa en septiembre de 2016. «El pasado 19 de julio presenté mi candidatura a la presidencia de la UEFA con un ambicioso programa centrado en posicionar al fútbol como principal protagonista de nuestra organización. Si bien desde entonces han sido numerosos los apoyos que he recibido para continuar adelante con mi campaña, después de una profunda reflexión, he decidido retirar mi candidatura. Son abundantes las voces de los representantes del fútbol español que me han hecho sentir y me han solicitado que continúe trabajando por el fútbol de mi país presentando en los próximos meses nuevamente mi candidatura a presidente de la FEF, a la cual he dedicado la mayor parte de mi vida como directivo», comunicó entonces. El esloveno Aleksander Ceferin se subió al trono al que aspiraba el español en septiembre de 2016.

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Presidente de la FEF

La decisión de Villar también afectaba al futuro de la Federación Española de Fútbol (FEF), puesto que si hubiera sido elegido como nuevo presidente de la UEFA el 14 de septiembre de 2016 no habría podido presentarse a la reelección local. De manera provisional ocuparía su cargo en funciones Juan Padrón, vicepresidente entonces. Los apoyos regionales que le mantenían en el puesto con reiteradas victorias desde 1988 pasarían a uno de sus hombres de confianza: Luis Rubiales.

En España, el bilbaíno siempre ha tenido una oposición ligera. Además, tampoco recibió la reprimenda del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) en su procedimiento de información reservada después de que el Consejo Superior de Deportes (CSD) solicitara su inhabilitación por un supuesto trato de favor al Recreativo de Huelva y del CD Marino Tenerife-Sur. Se ha aplazado varias veces esta decisión

Ángel María Villar demostró su fuerza cuando se enfrentó al Consejo Superior de Deportes (CSD) y ganó. Al no haber accedido España a los Juegos Olímpicos ni en su versión masculina ni en la femenina la ley establecía que las elecciones deberían haberse adelantado para antes de el verano de 2016. Villar se negó, recibió el apoyo de la UEFA , el CSD relevó en la secretaría general a Miguel Cardenal (en eterna pelea con Villar) por José Ramón Lete (con mayor predisposición al pacto) y fue nombrado en mayo presidente de la Federación Española de Fútbol después de que fuera el único candidato. No había logrado reinar en Europa, pero nunca perdió una corona en España que se colocó por vez primera en 1988 y todavía es vicepresidente de la FIFA. Eso sí, 58 días después de comenzar su nuevo mandato en la FEF ha sido detenido acusado de administración desleal, apropiación indebida, corrupción entre particulares, falsedad documental y posible alzamiento de bienes.

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