Área de meta

La afición tira del carro

FERNANDO PERALTA

Superado el jolgorio que supuso el paso de la selección española por La Rosaleda, vuelve la dura y cruda realidad para los aficionados malaguistas. Después del último parón, continúa la Liga y la clasificación no ha cambiado: el Málaga continua último. Ni siquiera venciendo al ‘Depor’ saldría de los puestos de descenso, aunque conseguiría algo muy importante, no descolgarse y mantener la menor diferencia posible con los puestos de permanencia. Si Schär opinaba durante la semana que «tenemos equipo para estar entre los diez primeros», lo que tiene por delante el conjunto malaguista es empezar a demostrar que el ‘farolillo’ rojo no es lugar para un club que festeja su décimo aniversario ininterrumpido en Primera ni para su afición, que continúa tirando del carro.

Falta reacción

No hay ningún jugador en la nómina del Málaga que haya llegado a la plantilla sin haber superado las cribas pertinentes desde el fútbol base al profesional. E incluso, la gran mayoría con experiencia previas en la élite que provocó la atención de los responsables técnicos del Málaga para recalar en el club de Martiricos. En la plantilla no hay malos jugadores. Hemos visto a Jony en el Sporting, a Peñaranda en el Granada, a Keko y a Borja Bastón en el Eibar; a Juanpi y Ontiveros lo que son capaces de hacer y se espera de ellos; en mejor momento a Rosales, Chory Castro y Luis Hernández y a la espera de que se centre definitivamente Recio, perdido entre las continuas protestas con los árbitros y rivales –con el de mañana, van ya dos partidos de sanción–. Entre ellos, cumplen Roberto, Rolan y Adrián, que necesitan de las cualidades que le vieron los técnicos malaguistas a las nuevas incorporaciones para conseguir la recuperación del equipo. Sobre Míchel mantengo que si hay alguien que puede sacar al equipo de este atolladero es él; y como él dijo de la plantilla, consumada la salvación en la pasada temporada, «ellos fueron los protagonistas». Pues habrá que hacerles reaccionar.

Afición de lujo

Chory Castro declaró al finalizar el partido frente al Celta, sobre el comportamiento de la afición malaguista, antes y durante el encuentro, que «esto es impagable». Aunque después concluyó que «solo se podía responder con sacrificio y voluntad en el terreno de juego». La afición no dejó de animar a su equipo, durante el encuentro, y el resultado no fue otro que la única victoria. El apoyo desde la primera jornada es de valorar, inmerso desde el inicio en los puestos de descenso, sin visos de mejora inmediata y asumiendo diferentes vicisitudes como errores arbitrales decisivos, lesiones, y errores técnicos fulminantes. Con todo, se ha demostrado que, incluso cerrando la clasificación, el equipo cuenta con el apoyo incondicional e incesante de una afición de lujo.

Obligados a ganar

La obligatoriedad que tiene el Málaga de vencer al ‘Depor’ es directamente proporcional a la dificultad que encontrará la próxima semana para puntuar en el Santiago Bernabéu; aunque no será fácil. La sustitución en el banquillo gallego de Pepe Mel por Cristóbal Parralo ha provocado un mejor equilibrio táctico del conjunto coruñés. Guilherme y Borges cierran y organizan en el centro del campo, ayudan a la línea de cuatro defensas y haciendo jugar a Fede Cantabia y Bakkali por las bandas en busca de Lucas, Valverde o Andone como posibles jugadores más adelantados. Hasta el momento, el principal problema de Cristóbal está en la portería, ya que desde que Rubén cayó lesionado el 1 de septiembre, han defendido la portería Tyton, Francis y Pantilimon, con demasiadas dudas. Casi recuperado Rubén, puede ser que reaparezca en un campo del que no debe de tener buenos recuerdos de su etapa como malaguista. Se esperaba más de él.

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