Diario Sur

«Fallo eléctrico, sin combustible»

Jose Nivaldo, portero que no viajó, llora al hablar con Jose Tozzi, presidente en funciones del Chapecoense tras el siniestro. :: reuters
Jose Nivaldo, portero que no viajó, llora al hablar con Jose Tozzi, presidente en funciones del Chapecoense tras el siniestro. :: reuters
  • Una grabación confirma la versión de otros pilotos sobre el accidente del 'Chape'

Colombia busca explicar qué provocó el accidente aéreo que dejó 71 muertos (ya se han identificados 45 cadáveres), entre futbolistas, directivos del Chapecoense y periodistas, cuando viajaban al aeropuerto de Rionegro, a las afueras de Medellín para la disputa de la final de la Copa Sudamericana. Una grabación va aclarando dudas. «Señorita, Lamia 933 está en falla total, falla eléctrica total, sin combustible», afirma a la torre de control una voz que se identifica como el piloto de la aeronave de la compañía Lamia accidentada. Enseguida, desde el aeropuerto internacional José María Córdova se le dice que tiene «pista libre», según la grabación. «Pista libre y esperando lluvia sobre la superficie Lamia 933, bomberos alertados», responde la controladora aérea. Poco antes, el piloto Miguel Alejandro Quiroga había solicitado «prioridad para la aproximación» y le pide en varias ocasiones que le indique «vectores de la pista», es decir, orientaciones para aterrizar lo más rápido posible.

Al inicio de la grabación se escucha cómo la controladora de turno estaba dando prioridad a otro avión de la aerolínea Viva Colombia que volaba de San Andrés a Bogotá y que tenía un problema por «una fuga». Cuando el piloto de la aeronave de Lamia informó de la gravedad, la controladora desvió a otros dos aviones comerciales que estaban aproximándose al aeropuerto para que pudiera aterrizar el avión del Chapecoense. «Emergencia de combustible señorita, por eso le pido de una vez curso final», dice el piloto.

Colegas colombianos que a esa hora volaban hacia Medellín y escucharon en sus frecuencias de radio la conversación, relataron que efectivamente el capitán del avión de Lamia informó a la torre de problemas eléctricos y de combustible. Poco antes de perder el contacto, la controladora le dice que no tiene la altitud necesaria, a lo que el piloto responde que se encuentra a 9.000 pies. Según expertos consultados por varios medios colombianos, esa altitud es insuficiente para pasar el Cerro Gordo, cercano al aeropuerto y contra el que se estrelló finalmente la aeronave, apenas a 17 kilómetros de la pista. «Enseguida escuchamos a la controladora llamar al avión, intentar comunicarse, y luego lloró», cuenta Juan Sebastián Upegui, copiloto de Avianca, a AFP. Esa versión coincide con la de otro piloto de LAN, que señaló que había otros tres aviones aproximándose al aeropuerto en el momento del accidente. Sobre las posibles razones para no seguir el protocolo aéreo, indicó que es probable que haya sido «porque quedaba marcado en su hoja de vida, le cobraban una multa de 25.000 dólares y a la compañía la sancionaban también» por no volar con suficiente combustible.

Decisión del piloto

Gustavo Vargas, representante de la compañía aérea, explicó: «El piloto es el que toma la decisión de no repostar en Bogotá, porque pensó que le alcanzaba el combustible. Tenemos que investigar por qué tomó la determinación de irse en forma directa a Medellín».

Las cajas negras del avión, que volaba desde 1999, fueron halladas «en perfecto estado», aunque las autoridades no dijeron cuánto llevará analizar su contenido. «Al destapar la caja negra no hay pérdida, ahí se va a decir todo», afirmó el ministro de Transporte, Jorge Eduardo Rojas, instando a no hacer especulaciones sobre el origen del accidente después de la grabación y los testimonios de pilotos que sobrevolaban la zona en ese momento.

Un experto en aviación consultado por 'El Colombiano' asegura que el avión del vuelo tenía una capacidad limitada para realizar ese trayecto, toda vez que el recorrido era de 2.960 kilómetros y, según sus estimaciones, el modelo Avro Regional Jet 85 sólo tiene autonomía de vuelo para 2.965 kilómetros.