Diario Sur

Progresión blanca frente a declive azulgrana

  • Los números del Madrid refuerzan a Zidane, que no pierde en Liga desde hace nueve meses y aventaja ahora en 17 puntos al Barça tras 25 partidos

Ambos llegarán al clásico no sólo separados por seis puntos, sino por dinámicas muy diferentes que han encendido la luz de alarma en el Barcelona y ponen en tela de juicio a Luis Enrique, mientras que han reforzado el ánimo del Real Madrid, además de la capacidad de Zinedine Zidane, aunque los blancos también estén muy justos de fútbol. Hace nueve meses Zidane sufrió su primer varapalo con la derrota ante el Atlético en el Bernabéu (0-1), pero el Madrid no solamente no pierde en la Liga desde entonces, sino que el entrenador francés ha devuelto recientemente la lección táctica al técnico rival (0-3 en el Calderón), después de triunfar también en el Camp Nou el 2 de abril, con remontada incluida (1-2). Zidane le ganó aquella batalla particular a Luis Enrique, quien después de ser superado el domingo de principio a fin por Eusebio al frente de la Real, está cada vez más confundido y, a pesar de la Liga y la Copa de la pasada temporada, el equipo ha experimentado un declive reflejado en números, juego y actitud.

El Madrid acumula 31 partidos seguidos sin perder, desde que cayera el 6 de abril ante el Wolfsburgo en la ida de cuartos de la Champions (2-0), que obligó a remontar en el Bernabéu camino de la 'undécima', pero en la Liga no pierde desde el 27 de febrero, cuando el Atlético rompió el 'efecto Zidane'. Desde entonces, jugando bien, regular o mal, como el sábado ante el Sporting, frente al que mereció perder dos puntos, suma 22 victorias y sólo tres empates, que además han sido consecutivos, ante el Villarreal en el Bernabéu (1-1), Las Palmas en Gran Canaria (2-2) y el Eibar en el recinto blanco (1-1). Todos, al comienzo de la temporada, en la que el Barça ya ha sufrido dos derrotas (frente al Alavés en el Camp Nou y en Balaídos) y tres empates, contra Atlético, Málaga y Real Sociedad.

Desde la dolorosa derrota ante los rojiblancos que dejó al Madrid a nueve puntos del Barcelona para acabar después la Liga a sólo uno, el conjunto de Zidane, aunque con pocos rivales de entidad, ha experimentado una progresión notable en cuanto a resultados (que en el equipo blanco mandan casi siempre por encima del fútbol). El Real Madrid ha sacado nada menos que 17 puntos al eterno rival en 25 partidos. El potencial goleador de los blancos, casi siempre agarrados a Cristiano -aunque al principio de curso el portugués, que ya es 'pichichi' estuviese de baja y haya sufrido su peor racha anotadora en el Bernabéu-, también es enorme, con 75 tantos a favor. En este aspecto, el Barcelona lleva en el mismo período 76.

Cambio de sistema

Cierto es que ambos equipos siguen sin defender bien, y el Real Madrid, con la 'BBC' siempre criticada por no trabajar en la destrucción, ha echado en falta la contención y el equilibrio de Casemiro. Su lesión durante dos mes y medio ha obligado a Zidane a diversas combinaciones, y Kovacic ha cumplido en su puesto en el que antes era un inamovible 4-3-3 para Zidane. Sin embargo, ya antes de la reciente lesión de Bale, el francés dejó de lado su sistema y alineó en el derbi del Calderón un exitoso 4-2-3-1 a veces transformado en un sólido 4-4-2, con el brillo de Isco en la media punta por detrás de Cristiano y el galés en su banda natural, la izquierda.

El 4-4-2 que reclaman sus aficionados, sobre todo en los choques de máxima exigencia, fue evidente el sábado contra el Sporting, donde el Madrid, tan malacostumbrado a la relajación cuando toma una ventaja que cree definitiva, puso en peligro, echado atrás y dejando jugar al contrario, un triunfo de los que al final sirven para ganar el título. El Madrid no juega bien, pero el fútbol del Barça, a expensas de las genialidades y la pegada de su 'MSN', es a veces aún peor. Los números de Zidane son incontestables frente a Luis Enrique, criticado por no saber gestionar una plantilla de tal calibre y no reaccionar, como el domingo. A expensas del clásico, la Liga está ahora teñida de blanco.