Diario Sur

Con el tridente, el Barça busca la regularidad en Glasgow

Antes de la terrorífica visita a la Real Sociedad (los precedentes no son esperanzadores) y de recibir en el Camp Nou a un Real Madrid que ahora parece más sólido, el Barça necesita recuperar la regularidad para volver a sentirse fuerte. En el último mes el equipo de Luis Enrique ha protagonizado momentos soberbios, equiparables al mejor nivel de los últimos años, como la primera parte en Manchester ante el City o la segunda parte en Sevilla, pero no fueron encuentros completos. En el Pizjuán valió para remontar y ganar 1-2, pero en el Etihad Stadium aquella exhibición y la ventaja en el marcador no sirvió para nada y la derrota final (3-1) obliga al conjunto azulgrana a ganar hoy en Glasgow (puntuar también podría bastar) para asegurarse el pase a los octavos de final de la Liga de Campeones como primero de grupo. O encarrilar como mínimo ese liderato que proporcione el factor campo en la siguiente ronda, aunque este año puede que pasar como segundo garantice emparejamientos más asequibles. El problema es que el Celtic se transforma ante su afición y, además, quiere mostrar su orgullo tras la humillación sufrida en el Camp Nou (7-0). El Manchester City de Pep Guardiola no pasó del empate allí: 3-3.

Vuelve Messi, ya recuperado del virus intestinal que le impidió jugar ante el Málaga, a una Liga de Campeones en la que lleva siete goles en tres partidos de las cuatro jornadas disputadas, pues fue baja en Mönchengladbach por lesión.

También reaparece Luis Suárez después de cumplir su sanción liguera. Luis Enrique podrá contar así con su tridente al completo, el gran aval para cualquier éxito, pero también sigue aumentando el problema que conlleva la excesiva dependencia de tres jugadores con tanta calidad y liderazgo.