Diario Sur

El confuso Simeone prepara una revolución ante el PSV tras la debacle en el derbi

madrid. «Lo bueno del fútbol es que te da revancha cada tres días». Este tópico al que Diego Pablo Simeone suele recurrir, aunque no tanto como al de «partido a partido», les viene como anillo al dedo al técnico del Atlético y a sus jugadores pensando en el choque de Champions que afrontan hoy ante el PSV Eindhoven, en el Vicente Calderón. Todavía cariacontecidos por lo que les ocurrió en el derbi del sábado, los rojiblancos afrontan una cita clave para recuperar sus constantes vitales. Tras caer en tres de sus últimos cinco compromisos y encajar nueve goles, existe un ambiente extraño en el subcampeón continental, hasta ahora con una trayectoria inmaculada en el viejo continente. Ya clasificado para octavos, el Atlético busca su quinta victoria consecutiva en esta competición, con lo que superaría su récord del curso 13-14, cuando llegó hasta la final perdida en Lisboa.

Hay dudas en los jugadores y en el entrenador, alabado al principio de temporada porque apostó por un once más ofensivo, con Koke en el eje del centro del campo, pero criticado luego porque así este Atlético ha perdido músculo y fortaleza defensiva. El Cholo se plantea realizar hasta cuatro cambios con respecto al derbi. Se caerían del equipo Juanfran, a quienes los propios jugadores del Real Madrid vieron asfixiado, Savic, Saúl y Torres. Entrarían Vrsaljko, el uruguayo Giménez, ausente nueve partidos, el argentino Nico Gaitán y el francés Gameiro. Una revolución para el Cholo.