Diario Sur

Dilemas tras el doctorado

Los grandes éxitos sirven para reafirmar principios, fidelizar personas y asimilar conceptos. Visto así, tras el sonado triunfo del sábado en el Vicente Calderón, lo más lógico sería que Zinedine Zidane repitiese hoy en el José Alvalade de Lisboa con el dibujo 4-2-3-1, mantuviese a Cristiano Ronaldo en punta, siguiera con Isco como enganche e insistiese en el once con suplentes de garantías como Nacho o Lucas Vázquez, con el que los blancos nunca han perdido cuando jugó como titular. Así, su Real Madrid fue intenso, equilibrado y eficaz ante un Atlético de Simeone al que redujo a la nada en la primera mitad y minimizó en la segunda.

Por saber trasladar humildad a sus jugadores, impartir una lección al técnico argentino y atreverse a dejar en el banquillo del Manzanares a Sergio Ramos y Karim Benzema, recién recuperados de sus respectivas lesiones, Zidane se lució en la reválida ante los colchoneros. Se reivindicaba en una cita grande y despejó las sombras de duda que le perseguían, a pesar de que había conquistado la 'undécima' Champions para el Real Madrid en Milán y ya suma 29 encuentros sin conocer la derrota desde que perdió en Wolfsburgo, curiosamente días después de vencer en el Camp Nou. Ha superado la mejor marca del Barça de Pep Guardiola y se encuentra a cinco del récord en poder del holandés Leo Benhakker.

A partir de ahora, sin embargo, a 'Zizou' se le plantea un dilema. Y más con el clásico en el Camp Nou, a dos semanas vista. ¿Volverá a ser indiscutible la 'BBC' cuando Karim Benzema adquiera un tono físico adecuado? ¿Regresará Cristiano a la banda izquierda? ¿Recuperará Sergio Ramos los galones en el eje de la zaga? «Ante el Atlético salió bien lo que hicimos, pero eso no te asegura nada en otros partidos. Hasta hoy no decidiré quién juega en Lisboa. Tengo a los mejores y su colocación no cambia nada nuestra idea». Sin embargo, del discurso de «la 'BBC' es innegociable» ha pasado a afirmar que «la 'BBC' jugará más, pero el resto también participará».

La primera prueba espera en la vieja casa de Cristiano, donde el Real Madrid llega como segundo del grupo F con ocho puntos, a dos del líder, el Borussia Dortmund, con el que podría disputarse la primera plaza en la última jornada de la fase de grupos si ambos ganan hoy. Un empate asegura el pase del campeón a octavos, pero, en ese caso, una victoria de los alemanes ante el Legia de Varsovia les garantizaría el primer puesto a los germanos. Los blancos rebosan confianza y optimismo, pero no podrán descuidarse ante un Sporting que en el Bernabéu fue ganando durante 80 minutos, antes de que Cristiano, tras un golazo de falta que no celebró, y Morata, despertaran del sueño a los lusos.