Diario Sur

Problemas bajo los palos

  • Keylor Navas y Ter Stegen atraviesan su peor momento, con muchos goles encajados y fallos impropios de su nivel

madrid. Real Madrid y Barcelona viven en continua comparación. Si habitualmente los focos se centran en Cristiano Ronaldo y Messi, esta vez las miradas se dirigen a la portería. Keylor Navas y Marc Ter Stegen no están en su mejor momento desde que se hicieron los dueños de las porterías más complicadas del mundo del fútbol.

El costarricense está en el punto de mira tras su fallo ante el Legia de Varsovia en el segundo gol del equipo polaco y ya ha encajado diez tantos en los siete partidos que ha disputado esta temporada (cuatro de Liga y tres de Champions), desde que recuperó la titularidad ante el Borussia Dortmund. En Alemania le regaló un gol a Aubameyang que muchos achacaron a su falta de actividad. En estos siete encuentros ha recibido un gol cada 63 minutos y parece lejos del portero que deslumbró con paradas salvadoras en la pasada temporada.

En el entorno del Real Madrid ha empezado el runrún sobre Navas, y más, después de que volviera a defender la puerta en sustitución de Casilla, que había firmado un buen inicio de temporada. Con el canterano en la portería el Real Madrid ha disputado nueve partidos (uno de Champions, uno de Supercopa de Europa, seis de Liga y uno de Copa del Rey) y ha encajado diez goles (un tanto cada 84 minutos), pero a su favor tiene que fue salvador en el encuentro ante el Sporting de Lisboa y que los únicos choques en los que el conjunto blanco no ha encajado goles él era el guardameta, (ante Real Sociedad y Espanyol).

Casilla, para la Copa del Rey

Zidane siempre demostró estar contento con Casilla, pero cuando el costarricense se recuperó de su lesión pasó a jugar las competiciones importantes. Para Casilla ha quedado la Copa como premio a su trabajo en los entrenamientos. La confianza de Zidane en el costarricense contrasta con la extraña situación que se vive en los despachos del Bernabéu respecto al guardameta. El club le había prometido la renovación, pero a día de hoy sigue sin firmarse y sin cita para hacerlo en la zona noble.

Una situación similar se vive en la portería del Barcelona, donde Ter Stegen está sufriendo su peor momento desde que llegara al conjunto azulgrana. El alemán es el portero por el que el club apostó cuando Guardiola llamó a las puertas del Camp Nou para 'pescar' un guardameta y le permitió la salida a Claudio Bravo. Entonces Ter Stegen se hizo el dueño y señor de la portería, pero sus fallos han empezado a ponerle en la picota.

Los números tampoco ayudan a que se calmen las críticas hacia el alemán. Ha recibido cinco goles en los últimos ocho disparos a su portería en los últimos tres partidos y su fallo en el segundo gol del Manchester City, en el tiro de falta de De Bruyne, resucitaron los ataques que parecían haberse olvidado tras su error en la derrota liguera en Vigo. En los doce partidos que ha defendido la portería del Barcelona, Ter Stegen ha recibido doce goles y sólo en seis de esos encuentros no ha tenido que sacar el balón de la red.

Ante el Manchester City, Ter Stegen recibió tres goles en cuatro disparos, mientras que ante el Valencia, el equipo ché llegó cuatro veces y anotó dos tantos. Como le ocurre a Navas en el Real Madrid, los errores puntuales e individuales de la defensa tampoco le están ayudando. Su entrenador, Luis Enrique, ha mostrado públicamente su apoyo al alemán: «El portero del Barça tiene que arriesgar. Nos da mucho. Cuando falla no le vamos a matar». A diferencia de su homónimo en el Real Madrid, el azulgrana no tiene rival en el banquillo que le pueda hacer sombra, ya que Cillessen, que llegó para sustituir a Bravo y sólo ha jugado un partido (la derrota en casa ante el Alavés por 1-2), no amenaza con quitarle el puesto, aunque el debate sigue existiendo en torno a los porteros.