Diario Sur

Un tercer implicado en la grabación del polémico vídeo sexual de los jugadores del Eibar

Sergi Enrich y Antonio Luna, futbolistas del Eibar.
Sergi Enrich y Antonio Luna, futbolistas del Eibar.
  • Se han viralizado varias notas de audio de Whatsapp en las que el delantero Sergi Enrich culpabiliza también a un excompañero

Este pasado miércoles comenzó a circular como la pólvora un vídeo de alto contenido sexual de dos jugadores del Eibar: Sergi Enrich y Antonio Luna. Los dos futbolistas publicaron una nota en Twitter en la que lamentaban lo sucedido, sin embargo, la polémica no ha quedado ahí ya que además del vídeo sexual, también se han viralizado varias notas de audio de Whatsapp en las que uno de los implicados, el delantero Sergi Enrich culpabiliza a uno de sus compañeros la pasada temporada en el Eibar, Eddy Silvestre, actual jugador del Cádiz, de haber filtrado el vídeo y ser el causante de que se haya viralizado.

El vídeo ya había sido distribuido entre futbolistas de anteriores equipos en los que militaron los dos jugadores. En dichas notas de audio Sergi Enrich suplica a sus compañeros que no viralicen más el vídeo porque «la chica nos puede buscar un problema», a la vez que se mostraba despreocupado de las consecuencias al no tener ninguna compañera sentimental. .

En la nota en la que pedían perdón, los futbolistas lamentaban que «la difusión del vídeo" puediese dañar su imagen, "pero especialmente la imagen del club -por el Eibar-". También señalaron que se trataba de «la grabación de un acto íntimo y privado, llevado a cabo entre personas adultas con pleno consentimiento por parte de todos y en el ámbito de la libertad de que todos disfrutamos».

La mujer que aparece en el vídeo sexual de los futbolistas ha presentado una denuncia ante la Ertzaintza contra los dos jugadores del conjunto vasco.

La joven aparece en el vídeo manteniendo relaciones sexuales con ambos futbolistas. En un momento de la grabación, la chica, al ser consciente de que estaba siendo grabada, dice "Para, eso no", mostrando inequívocamente su rechazo a ser grabada, pero el autor del vídeo no le hace caso y continúa.