Diario Sur

La vena italiana de Zidane

  • Los tres empates consecutivos del Real Madrid provocan críticas al técnico francés por su tendencia conservadora

madrid. Aunque los números de Zinedine Zidane son extraordinarios, toda vez que ganó la Champions en su primera media temporada como entrenador y encadena ya 20 partidos consecutivos sin perder entre todas las competiciones, los tres últimos empates consecutivos han generado dudas y provocado críticas al francés.

En su comentario «Un Madrid a la italiana se deja empatar en Dortmund», el técnico Juan Carlos Garrido le puso en este medio firma a una opinión muy arraigada. Destacó la influencia que el país transalpino ha ejercido en el técnico francés, enorme medio ofensivo que jugó cinco años en la Juventus a las órdenes de Marcelo Lippi y luego de Ancelotti. Y concluyó que 'Zizou' no debió irse muy satisfecho de Dortmund por la «falta de ambición de su equipo al ver el partido ganado con un resultado muy ajustado, como ya le pasó en Las Palmas».

Ante el Villarreal, el Madrid tiró la primera parte. Reaccionó tras el descanso, pero no le llegó para remontar. Con sus cambios, Zidane utilizó otros hombres, pero no modificó el sistema. Entraron Carvajal por el lesionado Marcelo en el minuto 43, y luego Lucas Vázquez por Gareth Bale en el 71 y Álvaro Morata por Benzema en el 77.

En Gran Canaria, el Real Madrid se adelantó dos veces, pero cedió dos puntos con el partido controlado. Zidane trató de amarrar y el equipo de Quique Setién le castigó. Introdujo a Benzema por Asensio a los 63 minutos, para buscar el segundo gol, pero una vez logrado retiró a Cristiano Ronaldo y a Álvaro Morata para stratar de ujetar más al equipo con Isco y Lucas Vázquez.

Algo parecido le ocurrió en Alemania, donde perdió otras dos veces su ventaja. Zidane envió un mensaje conservador al introducir a Kovacic por James a 20 minutos del final. Y cuando su equipo sufría tardó un mundo en reaccionar y buscar más músculo, rapidez y profundidad con Morata en lugar de Benzema, que se retiró en el 89, justo después del gol de Schürrle.