Diario Sur

En la fiesta del hijo pródigo

  • El Barça busca mantener el liderato del grupo en la noche que Ter Stegen regresa al Borussia Park

Pocas veces Marc-André Ter Stegen será objeto de tamaña atención mediática como lo ha sido en los días previos al duelo en el Borussia Park. Capaz de hacer olvidar al lesionado Messi e incluso a la dupla goleadora formada por Neymar y Luis Suárez, el portero alemán regresa a la que fue y siempre será su casa. Donde cruzó las puertas siendo apenas un niño (y no es una exageración porque entró con cuatro años al club) y salió hace dos, con 22, porque al Barça es difícil decirle que no.

Jugará por vez primera en el que fue su estadio, dos años después de aquella emotiva y lacrimógena despedida, habiendo crecido como profesional y con una Champions a sus espaldas. La misma que pudo celebrar en su primera campaña como azulgrana y que buscará revalidar ya como titular indiscutible en la portería culé. «Vine porque es difícil decir que no al Barça y por los títulos», repite hasta la saciedad.

Pero se las verá con el club de sus amores sabiendo que cuanto menos se hable de él durante los 90 minutos de partido, mejor para los intereses azulgrana. Porque, al margen de todo lo que rodea el choque para el portero alemán, juega el Barça sabiendo que no habrá tregua en el grupo. Que no hay despiste posible y que en tierras germanas las exigencias serán mayores. Aunque el Barça es el Barça, el equipo de André Schubert ha enlazado diez victorias seguidas como local.

Por mucho que esté en liza la segunda jornada de la fase de grupos, el City de Guardiola busca la primera plaza y ya dio muestras de ello con el 4-0 que le endosó precisamente al Borussia en Mánchester. Está claro que para levantar la 'orejona' no da igual ser segundo en la fase de grupos. Y por ello, habrá las probaturas justas en el partido. Luis Enrique no pudo ser más rotundo en la previa a la hora de valorar si caben las rotaciones en partidos como éste. «Me gustaría darle muchos minutos a todos mis jugadores pero eso no es posible».

Será el segundo de los envites que el Barça afronte sin su estrella. Pero Neymar y Luis Suárez no han dudado en coger el testigo. El Sporting ya fue su primera víctima. La única duda del técnico asturiano parece radicar en quién completará el tridente ofensivo junto al brasileño y el charrúa. El resto del once será el esperado, recordando que Umtiti también se quedó en la Ciudad Condal junto a Messi recuperándose de su lesión. Mascherano volvería a ser la dupla junto a Piqué en el eje.

Es evidente que sobran los circunloquios a la hora de ponderar lo que hay en juego para el conjunto alemán. Si sueña con dar la campanada y arrojar a uno de los dos grandes a la cuneta, no debe dejar pasar ni una sola noche de Champions más. Llega el cuadro alemán a este partido incrustado en la zona alta de la tabla clasificatoria tras solventar de forma cómoda el último envite de la Bundesliga ante uno de los equipos que ocupa zona de descenso, el Ingolstadt 04. De hecho, está de récord el cuadro renano, pues no sumaba tantos puntos en el arranque liguero desde hace 40 años.

Pero el Barça viene de marcar cinco sin Messi. Y en cada uno de los partidos hasta ahora disputados, los técnicos rivales han buscado con mayor o menor acierto la fórmula para frenar el torrente ofensivo culé. «El Borussia tiene una buena presión alta y debemos controlarla desde el principio. Tenemos que tener una buena circulación del balón. No sé qué plan tendrán, siempre tienen ideas diferentes. Estamos preparados y queremos ganar. Iremos al cien por cien desde el principio para intentar marcar pronto», explicaba Ter Stegen.