Diario Sur

La Champions como revulsivo ante un rival directo

SEVILLA. Vuelve la 'Champions' al Sánchez-Pizjuán para el primer partido oficial entre el Sevilla y el Olympique de Lyon. Se enfrentan los dos clubes que, en teoría, deberán disputarse la segunda plaza del grupo H, toda vez que la primera parece llevar desde el día del sorteo el nombre de la Juventus. Sin embargo, tras el empate en Turín de los andaluces las esperanzas crecen para ellos ante un Lyon menos fuerte debido a bajas como la de Lacazette. Como prueba está su posición en la liga francesa, en la mitad de la tabla y tras perder ante el colista el pasado fin de semana.

Será la quinta vez que el cuadro sevillista se enfrente a un equipo francés y tiene la esperanza de resolver el choque con su segunda victoria. Lo intentará en unas condiciones adversas en cuanto al clima que rodea a la plantilla. El entrenador, Jorge Sampaoli, cada vez está más cuestionado y su continuidad al frente del banquillo puede tener los días contados de no enderezar el rumbo. Porque el Sevilla no se encuentra a sí mismo ni tampoco parece poder solucionarlo pronto el técnico argentino. Con su famosa frase, «no escucho, sigo», Sampaoli muestra una mezcla de arrogancia que se le reprocha. Muchos hombres importantes dentro del vestuario ya cuestionan abiertamente su metodología y forma de plantear los encuentros. Alineaciones inverosímiles como la experimentada la pasada jornada de Liga ante el Athletic, en San Mamés, con demasiadas rotaciones de una tacada.