Diario Sur

El Real Madrid se deja sorprender por Las Palmas y cede otro empate

Araujo celebra el gol del empate definitivo ayer. :: AFP
Araujo celebra el gol del empate definitivo ayer. :: AFP
  • Su falta de concentración defensiva tras marcar cada uno de sus dos goles lo condenan a perder dos puntos más

Tras empatar frente al Villarreal y recibir críticas incluso de su técnico por la falta de intensidad mostrada en el primer tiempo, el Real Madrid llegó necesitado a Gran Canaria, un feudo donde el año pasado ganó de forma agónica, y esta vez no pudo vencer por su falta de concentración defensiva, después de adelantarse por dos veces en el marcador. Graves lagunas para un equipo que aspira a todo.

Empató con gran fortuna Araujo cuando la victoria del poderoso parecía garantizada y seguramente Zidane iba a ser bien ponderado por su cintura táctica. Recurrió a Benzema con 1-1, le situó de segundo delantero y marcó un gol que parecía clave. Y luego se atrevió a quitar Cristiano, de pretemporada en plena campaña. Pero como llegó el inesperado empate y su equipo se dejó dos puntos, le lloverán críticas por retirar al portugués primero y a Morata después. Esa tendencia italiana que mamó en la Juventus, aflora con frecuencia en el marsellés.

La vuelta de Modric al once, la titularidad de Marco Asensio, y la ausencia de inicio de Benzema, criticado después de no rayar a un gran nivel en tres partidos seguidos en el once, fueron las principales novedades de la alineación, en la que faltaban los lesionados Casemiro y Marcelo, dos especialistas de difícil recambio. Se vio una interesante partida de ajedrez entre dos equipos que trataban de tener el balón. El Madrid, no obstante, es más vertical y peligroso cuando recupera y disfruta de espacios. Así fue como se adelantó en el marcador. Percutió Nacho, su tiro lo rechazó Javi Varas y Asensio, en posición de 'nueve', marcó a placer de cabeza. Su segundo gol esta temporada. Aunque el trabajo más difícil parecía hecho por el Madrid, de nuevo los de Zidane fallaron en momentos puntuales. El primero ya les costó el primer empate, apenas cinco minutos después. Varane despejó mal un centro y Tana se encontró más solo que la una.

En la segunda mitad Zidane arriesgó con una especie de 4-2-4, pero le salió bien. Sólo cuatro minutos después de ingresar en el campo Benzema marcó. Fue una internada de Cristiano, cuyo disparo lo rechazó Varas con tan mala suerte que el balón le cayó a Karim. El aumento de la agresividad del Madrid coincidía con el desplome mental de los canarios, aparentemente incapaces de reaccionar y muy perjudicados por la lesión de Jonathan Viera. Pero esta vez la suerte cayó de su lado y Araujo rescató un punto.