FERRARI GANA EN ESTRATEGIA

ENRIQUE GLÜCKMANN

Melbourne, con el Gran Premio de Australia, supone desde hace muchos años el inicio del mundial de F-1, y siempre depara sorpresas, unas veces porque los equipos no llegan al cien por cien tras la corta pretemporada y otras por la misma carrera en sí, disputada en una circuito que podíamos denominarlo de 'no al uso', es semiurbano, con características climatológicas cambiantes durante todo el fin de semana, lo que hace que lo que sucede en esta primera carrera no sea extrapolable para el resto de temporada, pero siempre deja detalles que luego se repiten durante toda ella.

Así, Mercedes ya ha dejado el mensaje de que en calificación, por lo menos, están muy por delante del resto, y se vio que Hamilton usó el 'botón mágico' del mapa motor especial para adjudicarse la 'pole position' con un margen estratosférico, pero luego Mercedes y el inglés infravaloraron a Ferrari y estos, en una lección magistral de estrategia, le robaron la cartera, más todavía cuando tenían dos pilotos para competir contra solo uno de las flechas de plata, pues Bottas, que destrozó su coche en un accidente en la calificación, vuelve a dejar dudas de si es un piloto para que Hamilton esté cómodo y sin presión, pero, con muy pocas posibilidades de aprovechar la supremacía que Mercedes aún conserva, da la impresión de que los alemanes fían su estrategia de victoria a un solo hombre.

Por lo demás, hubo varias novedades, la más visible el halo, dispositivo para proteger la cabeza de los pilotos, que hacen de los actuales coches de formula 1 los más feos de la historia, y es que la FIA podía haber postergado su implementación, hasta conseguir algo menos antiestético y con el mismo resultado de seguridad, y es que las prisas nunca son buenas consejeras.

La siguiente fue el estreno de Alonso equipado con motor Renault. El español reboza optimismo tras tres años de frustración con Honda, pero la verdad es que su McLaren está aún lejos de los tres equipos que luchan por el título, pero también es cierto que Fernando se encuentra en su mejor momento de forma y está deseando volver a la pelea, y su quinto puesto tras mantener a raya a Verstapen con un Red Bull muy superior, lo demuestran.

Sainz, por su parte, tuvo un fin de semana con altibajos, logró llevarse el último punto a casa, pero lo más importante para mí ha sido que se ha mantenido parejo en prestaciones a su compañero Nico Hulkemberg, que, como hemos dicho en esta columna varias veces, es un piloto de lo mejorcito de la actual parrilla.

Cabe destacar la mejoría del equipo norteamericano Hass, que con la ayuda de Ferrari y, en su tercer año en la F-1, se ha mantenido todo el fin de semana entre los mejores, viendo empañada su actuación por una pésima gestión en los cambios de neumáticos, que arruinaron las posibilidad de terminar tras los favoritos.

Otra novedad es la llegada de nuevos pilotos, algo de lo que la F-1 adolece, pues hay pilotos que parecen atornillados a sus asientos. El ruso Sergei Sirotkim llega a Williams al socaire de patrocinadores con gran apoyo económico y en Sauber, que ahora esta motorizado por Alfa Romeo, pero bajo el manto de Ferrari, aparece el monegasco Charles Lecler, último ganador del Mundial de Fórmula 2 y del que les pido a nuestros lectores no olviden su nombre, pues en un margen corto de tiempo y en cuanto este en un equipo puntero, estará luchando por el titulo de la máxima categoría. Hasta Baréin.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos