«España tiene que ser el quinto país europeo en medallas»

Raúl Chapado. :: efe/
Raúl Chapado. :: efe

El dirigente evita hablar de fracaso en el último Mundial y recuerda que «la realidad es la que es y no se cambia de la noche a la mañana»

ENRIC GARDINER MADRID.

El 26 de noviembre de 2016 el atletismo español dio un paso hacia la modernidad. Tras casi 28 años, José María Odriozola dejaba de ser el presidente de la Federación Española de Atletismo (RFEA) y cedía el testigo a Raúl Chapado, uno de los mejores saltadores de triple de la historia del país. Su intención estaba clara: adaptar su deporte al siglo XXI. Han pasado trece meses desde entonces, en los que ha sentado las bases de su proyecto y en los que la realidad española sobre el tartán le ha regalado aplausos en Lille y rejones en Londres.

-Cumple un año natural al mando de la federación. ¿Cómo han sido los primeros trece meses?

-Intensos. Han sido trece meses de trabajo, de planificaciones, de nuevas programaciones y formas de hacer las cosas, y a veces no es fácil transformar una institución que llevaba 28 años trabajando de una manera distinta, adaptada a nuevos tiempos.

-¿Cómo puede adaptarse el atletismo a esos nuevos tiempos?

-No hay que entender cómo gusta el atletismo hoy, sino cómo va a hacerlo dentro de diez años. Nuestros hijos ya no consumen la televisión y los medios como lo hacíamos nosotros, así que generar contenidos para plataformas que los jóvenes siguen poco no es una buena estrategia, aunque no debemos olvidarnos del resto de aficionados. Respecto a los estadios, está claro que tenemos formatos muy largos, con muchas horas.

-¿Cuál es la postura de la federación respecto a la investigación de dopaje de Ilias Fifa?

-Nuestros criterios de elegibilidad dicen que aquellos atletas que tienen abiertos casos de dopaje no son convocados. Nosotros no los sancionamos, pero como no nos garantizan que después haya una posible sanción no los convocamos.

-Para el atletismo español, ¿2017 ha sido...?

- Un año tremendamente importante. Sobre todo en categorías inferiores, donde hemos tenido grandes resultados en el Mundial sub-18, en Grosseto con los sub-23. Hemos tenido también un gran Europeo de pista cubierta en Belgrado y un gran Europeo de cross. Luego está el Europeo de Federaciones de Lille, la competición que mide nuestro nivel real: quedar por primera vez quintos entre categoría masculina y femenina.

- ¿Y el Mundial de Londres?

- Volvemos sin medallas, es una realidad y una muy mala noticia. En los últimos diez años en los Mundiales de pista nuestras opciones son de una, dos o como máximo tres medallas. La realidad es que sólo uno de nuestros atletas llegaba entre los ocho mejores a Londres y sólo tres entre los doce mejores. Otra cosa es la actuación de los atletas, y acabamos con cinco finalistas, doce entre los doce primeros y doce mejores marcas personales. Eso quiere decir que el nivel competitivo, no la realidad deportiva, fue mucho mejor que en Río y que en Pekín.

- ¿Se abren las opciones de España en el Mundial bajo techo de Birmingham y en Europeo de Berlín?

-La realidad deportiva es la que es y no se cambia de la noche a la mañana. Hay que trabajar mucho, especialmente en la base. Una mala actuación en un Mundial será cuando llevemos diez opciones y vengamos con una medalla. Llegar con una o dos opciones y sacar una o ninguna es lo normal. En Birmingham no creo que tengamos muchas opciones sin Ruth (Beitia) y sin Orlando (Ortega), que en principio no va a hacer pista cubierta. Pueden estar en Mechaal, el relevo 4x400, Peleteiro, y si surge alguna sorpresa. Berlín es diferente. En el ámbito europeo somos una potencia y además esta edición incorporamos la marcha y el maratón, dos de nuestros fuertes. Creo que haremos un grandísimo campeonato. Nuestro objetivo no está en las medallas, sino en estar entre los cinco o seis mejores europeos sumando medallas y finalistas. Es a lo que podemos aspirar y donde tenemos que trabajar para mejorar.

- ¿Qué ocurre con el medio fondo?

-Es verdad que hemos bajado el nivel de los 80, 90 y principios de los 2000, pero hemos tenido a Bustos, De Arriba, ahora Mechaal. No es tan desastroso. Y no nos pasa sólo a nosotros. ¿Por qué? Por un lado ha crecido el volumen de atletas africanos, que lo complica todo.

-¿Los niños ya no quieren ser atletas, 'cegados' por el fútbol?

-No estoy de acuerdo. No he visto tantos niños en las escuelas de atletismo como ahora, en gran parte favorecidos por este movimiento del 'running' que lleva a muchos padres a iniciar a sus hijos en una actividad que les hace felices y es sana. A medio plazo notaremos ese 'boom'.

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