Diario Sur

Javi Mérida rompe el muro paleño (3-3)

Una acción del choque de este miércoles en San Ignacio.
Una acción del choque de este miércoles en San Ignacio. / E. M.
  • El derbi malagueño termina con un empate in extremis del cuadro filial, a pesar de que jugó con uno menos durante medio encuentro

La lluvia azotaba San Ignacio, pero aún así la grada lucía a rebosar para ver el gran derbi malagueño de Tercera, que no defraudó. El Palo puso toda la carne en el asador, y su ímpetu se notó en los primeros minutos. Fue un choque de ida y vuelta, de pequeños detalles y de mucha pasión. Al final, el central Javi Mérida, el mejor del partido junto a Falu Aranda, consiguió una igualada que supo a triunfo para los blanquiazules, y casi como derrota a los hombres de Fernando, que ya saboreaban los tres puntos.

El primero en golpear fue el Malagueño, que tras aprovechar un despiste defensivo de la zaga blanca, consiguió adelantarse con un gol de Javi Mérida. No obstante, lejos de rendirse, se levantó y volcó al ataque. Pocos minutos después llegó una jugada en el área en la que Falu sacó partido de su envergadura y fue derribado por el central Luis, ya contaba con una amarilla. El Malagueño se quedaba con diez jugadores en el minuto 45, y Vela transformó la pena máxima.

Tras la reanudación, fue el equipo de la barriada marinera el que salió más enchufado. Fue en el 48 cuando acaeció la mejor jugada del partido. El mejor jugador local, Falu Aranda, recibió fuera del área y quitó de un trallazo las telarañas de la portería malaguista. Un auténtico golazo que levantó a la grada. Se iba gustando cada vez más El Palo, pero fue tras una falta de Alexis –el árbitro debió pitar la anterior a esta mucho más lejos– cuando Kuki de falta directa volvió a poner el empate en el marcador.

Giros inesperados

Cuando la contienda parecía destinada a quedarse así, Diego cabeceó con el alma un balón colgado desde la derecha y dio así un golpe de autoridad en el encuentro. Los visitantes estaban cansados, ya que habían jugado con un futbolista menos durante toda la segunda mitad. El único que parecía fresco a la hora de subir el balón y cambiarlo de orientación en el juego era Javi Mérida, que en una gran internada consiguió conectar con el cuero, meterse de lleno en el área paleña y salvar los muebles cuando más llovía y más oscuro estaba el partido para el cuadro filial.

No dio tiempo para más. El empate final contentó solo a uno de los dos equipos, que pese a su gran calidad, sufrió mucho en San Ignacio, un campo que volvió a demostrar que es un hueso duro de roer para cualquier equipo. Se llame como se llame. Durante los noventa minutos se pudo ver en la grada al jeque presidente del Málaga, Al-Thani, acompañado del consejero Martín Aguilar, así como los jugadores Camacho y Recio, que estuvieron muy involucrados observando a los chicos de la cantera malaguista.