Sanción histórica: los jugadores implicados en el apuñalamiento a Samu, suspendidos de por vida

Los jugadores implicados en el apuñalamiento a Samu, suspendidos de por vida
  • Clausuran el campo por seis meses de competición y multan a El Palo con 5.600 euros por los incidentes, y le restan dos puntos en la clasificación

En la Delegación Malagueña de la Federación Andaluza de Fútbol no se tiene constancia de una sanción de este calibre y resulta complicado encontrar un precedente en toda España. El Comité de Competición acordó ayer sancionar de por vida a los jugadores de El Palo implicados en el apuñalamiento de Samuel Galán al término del partido que su equipo disputó el pasado 20 de marzo ante el Alhaurín de la Torre B. Del mismo modo decretó la clausura del campo de San Ignacio por seis meses e impuso una sanción al equipo de la capital de 5.600 euros.

El dictamen de Competición es histórico tanto por la importancia de las sanciones como por la cuantía económica de la multa impuesta al Centro de Deportes El Palo, la mayor que se recuerda en el fútbol local, pues conviene no perder de vista que se trata de la última categoría del fútbol provincial, la Tercera Andaluza.

Los jugadores a los que les ha sido retirada la licencia federativa, según el Código de Justicia Deportiva de la Federación Andaluza de Fútbol, son Salvador Aranda López y Moshine Sallali, según cita el Comité, ambos en prisión provisional comunicada y sin fianza, después de que se entregasen a la Policía días después de los hechos. En este sentido, según se explica en la resolución del Comité de Competición, el acta del encuentro y el anexo que incluyó el colegiado han sido determinantes para adoptar las mencionadas sanciones. «Mientras los jugadores del reseñado equipo local celebraban la victoria en el terreno de juego, un número indeterminado de espectadores identificados como seguidores de la citada entidad (El Palo), entre los que resultaron identificados los jugadores dorsal n.º 4, Salvador Aranda González, y Moshine Sallali, que no se encontraba en la relación de jugadores inscritos de la citada entidad para el partido en cuestión, accedieron al terreno de juego. Acto seguido se dirigieron al jugador dorsal n.º 4 del reseñado equipo visitante, Samuel Galán Padilla, y mientras Salvador lo cogía fuertemente del cuello, el resto de intervinientes le propinaron golpes de diversa índole, así como dos puñaladas en el tórax», reflejaba el acta.

El órgano sancionador de la Delegación Malagueña de la Federación Andaluza destaca la gravedad de los hechos y la violencia de las acciones de los implicados en la agresión que tenían como objetivo, según se relata, «ejercer violencia, esto es herir, producir un daño a causa del cual se origina la emanación de sangre, golpear y maltratar». Del mismo modo se destaca que como resultado de estas acciones Samuel Galán sufrió daños que le ocasionaron un evidente riesgo para su vida.

Como ya se apuntó en su momento, el Comité de Competición tomó una primera decisión solo días después de los hechos y sancionó de forma cautelar a los jugadores. Entonces abrió un periodo de tiempo para recabar pruebas y documentos sobre los que argumentar y sustentar la decisión que adoptó ayer. Así, en el documento al que ha tenido acceso SUR se detalla el daño que sufrió Samuel Galán. «Como consecuencia de tales hechos, el jugador Samuel sufrió dos heridas penetrantes en el hemitórax izquierdo que le provocaron una perforación cardiaca en el ventrículo derecho, que precisaron de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico quirúrgico para su reparación y reposo, no quedando acreditado el tiempo de baja que precisará para su recuperación total», se indica. Samuel Galán pasó varios días en la UCI del hospital Carlos Haya hasta que fue dado de alta tras recuperarse satisfactoriamente de sus lesiones.

Circunstancias atenuantes

Por lo que respecta al Centro de Deportes El Palo, la sanción de seis meses se explica por lo que se calificó como agresión injustificable e irracional de sus seguidores. El Código de Justicia Deportiva contempla sanciones de hasta un año de clausura del terreno de juego, pero también se han valorado las circunstancias atenuantes. La primera fue la actuación de los técnicos y jugadores del C. D. El Palo que, con su rápida intervención, evitaron que los agresores causaran un mal mayor al jugador del Alhaurín de la Torre. Además, también se destacó la colaboración del club para identificar a los autores de la agresión. Estas dos circunstancias han rebajado la clausura del campo a la mitad.

Conviene apuntar que estos seis meses de sanción deben ser cumplidos durante la competición, y no a lo largo de un año natural. Debido a los incidentes graves del público, el club paleño tendrá que abonar una multa de 3.600 euros, a los que hay que añadir los 1.000 euros de multa que han recibido cada jugador y de los que se tiene que hacer cargo la entidad. En total, 5.600 euros, una sanción sin precedentes y que supone un duro golpe para El Palo. Para rematar la larga sentencia, el club malagueño ha sido sancionado con dos puntos en la clasificación de Tercera Andaluza.