Aires renovados en El Palo

Fernando da instrucciones en el entrenamiento del miércoles
Fernando da instrucciones en el entrenamiento del miércoles / Kiko A. de Toledo
  • Directiva, cuerpo técnico y jugadores valoran la llegada de Fernando

Explicaba Jorge Valdano en una de sus charlas que el fútbol es un «estado de ánimo», y eso es lo que ha pretendido la directiva de El Palo con el nombramiento de Fernando como nuevo entrenador. El nombramiento pilló por sorpresa a todo el vestuario. Ahora, tanto el cuerpo técnico como la directiva y los jugadores piensan que para hacerse con los seis puntos que quedan por jugarse era necesario un cambio de aires. Resfrescar las mentes de los futbolistas. Cambiar la dinámica de la plantilla. Dar un golpe de efecto que reactive la ilusión y la confianza en unos jugadores que, aparte de dejarse la piel en el campo, también necesitan verse realizados a través del cumplimiento de objetivos.

El presidente de la entidad, Juan Godoy explica, en declaraciones a SUR, que la filosofía del nuevo técnico puede ser muy productiva para el plantel: «Rafa era más conservador, y quizá Fernando vaya más al ataque. Tengo grandes palabras para Muñoz, una gran persona, pero necesitábamos cambiar la dinámica del conjunto. Estoy plenamente convencido de que si ganamos los dos partidos que nos quedan estaremos salvados». El máximo mandatario de El Palo explica que, igual que cuando estaban en Tercera jugándose el ascenso el Deportivo B los dejó vivos en la ida, ahora los rivales directos también han perdonado perdiendo sus partidos: «Nos han dejado vivos, y eso lo vamos a aprovechar. Este equipo tiene mucho que demostrar y vamos a quedarnos en la categoría».

Echar una mano

El segundo entrenador del plantel paleño, Jesús Moro, también relata que les pilló de improviso el cambio de técnico a la mayoría de los componentes del cuerpo técnico: «No nos lo esperábamos. Sí es cierto que, debido a la expulsión, pues quizá la decisión de dar un cambio de aires al equipo tenga beneficios. Fernando es una gran persona, y de la casa. Lo conocemos todos y aquí estamos para echarle una mano en lo que haga falta. Ese es nuestro principal objetivo». Con respecto a la posible revolución táctica con vista al próximo partido, Moro comenta que será con la intención de sorprender: «Sabemos cómo se le puede hacer daño al Granada B, y eso es lo que llevamos trabajando toda la semana. En cuanto a jugadores, las bajas nos obligan a que el once titular sea distinto. No tendremos ni a Manolo, Apoño o Jesule, y eso nos condiciona un poco a la hora de definir el once que saltará al césped de Granada».

Fernando, con Pol Ballesté

Fernando, con Pol Ballesté / K. A. de Toledo

Por otra parte, el capitán del equipo, Jesule, que confiesa que se enteró del cambio media hora antes de entrenarse, matizó que quizá esta solución viene un poco tarde, pero que puede ser productiva: «Llega a solo dos jornadas del final, pero si es para bien, mejor. La verdad es que este nombramiento me pilló totalmente de sorpresa. Como capitán me enteré de todo. Fernando es un hombre de fútbol y seguro que puede aportarnos cosas buenas. Mientras las matemáticas no digan lo contrario, vamos a pelear hasta el final».

Dentro de la plantilla, alguno de los jugadores, pese a tener una gran relación con el anterior técnico, se preguntaban cómo teniendo a futbolistas del nivel de Apoño, Cala, Juanillo o Pol el equipo se encontraba en los últimos puestos de la tabla. Por ello, también ven con buenos ojos la llegada de un hombre de la casa que pueda cambiar un poco el rumbo del equipo. Y, aunque no es oficial, se prevé un cambio táctico considerable, así como varias sustituciones en el once inicial.

El que fuese rehabilitador de lesiones durante gran parte de la temporada y que ahora figura como preparador de los juveniles, Antonio Sillero, explica que, desde su punto de vista, el cambio era necesario: «Respeto mucho a Rafa, pero creo que había algunos matices dentro de su filosofía que podían perjudicar al equipo. Creo que la llegada de Fernando, sobre todo, será un cambio de chip para estos últimos encuentros».

La unanimidad es casi total en el seno de El Palo sobre la necesidad de un cambio de rumbo. Toda la plantilla lo consideraba una motivación extra, aunque a todos les hubiese gustado ser conocedores de la noticia un poco antes. El Palo necesitaba cambiar su estado de ánimo. Ya tiene la perfecta excusa para seguir creyendo en la permanencia. Solo hace falta que el balón entre en la portería rival. Una circunstancia que este año ha costado trabajo, pero que ahora es imprescindible.