El Palo falla en casa ante el Lucena

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El Palo no ha podido lograr la victoria en su campo
  • El equipo malagueño, que recibió a un rival reivindicativo, se atascó cara a puerta en un partido marcado por las interrupciones

El partido fue atípico. Una interrupción detrás de otra. El Palo, que lo intentó una y otra vez, no consiguió tumbar a un Lucena que acabó pidiendo la hora y con tres jugadores lesionados. Los hombres de Rafa Muñoz, que quizá acusaron la falta de algunos jugadores tocados o sancionados -como Apoño, Juanillo o Manolo-, dominaron el choque la mayor parte de los 90 minutos, pero no consiguieron materializar sus oportunidades. San Ignacio rugió hasta el último minuto, pero los malagueños no pudieron remontar un gol tempranero de penalti justo en un partido marcado por las lesiones y la pérdida de tiempo.

El choque comenzó de una forma peculiar. Las rodillas de los visitantes permanecieron hincadas en el césped del estadio malagueño unos momentos. Durante la semana se especuló con que los lucentinos no se presentarían al no cobrar. Al final lo hicieron, y durante algo menos de 60 segundos no se inmutaron. Los paleños, como gesto solidario, tiraron el balón fuera, y todo el estadio se unió en un aplauso que, pese a ser dedicado a los futbolistas visitantes, emocionó a los presentes. El fútbol también es esto.

En el plano deportivo, El Palo tuvo que alinear a última hora a Adrián, ya que Pol Ballesté se lesionó en el calentamiento. Tendrá para varios partidos. Su sustituto estuvo soberbio. A excepción de la pena máxima, no dejó que el cuero se metiese dentro de su meta, y dos o tres estiradas fueron vitoreadas por la grada. Los hombres de Muñoz comenzaron el duelo muy enchufados, buscando sobre todo a su nuevo ariete, Jaime Moreno, que de largo fue el mejor jugador local. El joven venezolano dio un recital al primer toque, juego de espaldas y uno contra uno. Le faltó el gol, pero ya se ha ganado a muchos de los que ayer asistieron al partido. Tiene futuro.

El esférico volaba por los aires sin la sensación de que nadie fuese capaz de ponerlo en el césped durante los primeros compases del encuentro. Paulatinamente, fueron los blancos los que con mucha constancia se acercaban a dominios del guardameta rival, Javi López, que a los 10 minutos tuvo que ser sustituido por lesión por Jesús, portero del juvenil.

Siete minutos más tarde fue Adrián, el corpulento meta paleño, el que con un paradón salvó a su equipo tras un disparo de Poley. Poco después, el atacante del equipo cordobés se dejó caer al suelo._No podía seguir, y tuvo que ser sustituido.

Jugadas de tiralíneas

Entre tanta interrupción, eran Zamorano y Jaime Moreno los mejores jugadores del campo. Se entendieron bastante bien en los primeros 45 minutos, y dejaron jugadas de tiralíneas muy complicadas de ver en un campo de medidas tan reducidas. En el 35 cambió el encuentro. Después de una jugada embarullada, El_Palo cometió un penalti sin discusión que transformó Santa Cruz. Los locales no se vinieron abajo. Iván Márquez, primero desde fuera del área, y Nacho Aranda, después con un testarazo, lo intentaron hasta el ocaso de la primera mitad.

Tras la reanudación, el equipo malagueño puso todo el empuje que pudo. Los jugadores adelantaron líneas, pero el gol se hacía de rogar. Muñoz movió el banquillo y dio entrada a Marín en el centro del campo y a Julián como segundo punta, lo que desplazó a Jaime Moreno a la banda derecha. Entre estos dos últimos fabricaron la jugada más clara de gol. Moreno centró y Julián no estuvo fino al rematar, por lo que el balón se fue mordido por línea de fondo. No hubo mucho más en un choque marcado por los agarrones, lesiones y pérdidas de tiempo. El árbitro, que entre las dos partes descontó ocho minutos, fue muy cuestionado por la grada, aunque, sobre todo, lo que faltó fue acierto goleador. Como casi siempre.