El Palo muestra escasa ambición ofensiva y pierde en el campo del líder (0-2)

El Palo muestra escasa ambición ofensiva y pierde con el líder
/ Pepe Valero.Optasports
  • Solo inquietó a balón parado al UCAM Murcia y acabó el choque con nueve tras las expulsiones finales de Durán y Pirulo

El Palo perdió en su visita a Murcia por 2-0. El cuadro andaluz que sólo creó peligro en pelotas paradas tras muchos córners. Escaso bagaje y pobre imagen en jugadas combinativas para un bloque que evidenció un lastre ofensivo tremendo.

El Palo apenas se encontró sobre el césped, con una exposición de motivos muy plana, muy barata. Se les esperaba como otro rival, con más envergadura táctica, con más sustancia, pero, exceptuando su bagaje atrás y su presión a la creación de los universitarios, poco mostraron. Un equipo con poca sustancia en ataque mermado por un dibujo sin una referencia clara en punta y con las ideas, de tres cuartos de campo para adelante, muy lastradas por la imaginación.

Y es que lo del UCAM, un equipo que pese al liderato acumulaba cinco empates consecutivos, fue la flor que no regaron en el último mes del 2014. Un aviso, de Nono a los siete minutos que Pol desbarató, fue el anticipo del peligro de lo que el gol supondría. Un centro, tres minutos después, de Góngora desde la banda, servía para que Javi Gómez, en acrobática posición, pusiera el primero en el marcador. Muy sencillo cuando parecía que el balón le pertenecía a los de Rafa Muñoz. Con la ventaja, jugar a los murcianos se les puso muy de cara. Necesitaron poco ante un rival que, por debajo, quiso morder sin dientes. Unos metros con las líneas adelantadas y poco más. Sin pólvora arriba, fue imposible crecerse.

Ni a los visitantes se les pasó por la cabeza que podrían llegar con peligro ante Escalona, convidado de piedra al festín. Un remate que se fue alto a los 23 minutos de Amaya, sin peligro, fue el peso en la balanza de un cuadro blanco que fue una sombra en ataque.

En la reanudación no varió apenas el guión. Sin peligro y con transiciones muy lentas, al cuadro de Málaga le dolía acercarse a la meta de Escalona. No había sustancia en punta para más. Sin ideas cerca del área local, lo del cuadro visitante limitaba la indecencia en ataque. Mucha seguridad atrás, presión en el centro del campo efectiva, pero poco más. Quizás otro rival hubiera hecho daño de contar con dinamita en ataque.

Cambio de guión

Pero llegó la entrada de Hugo Díaz, y el guión cambió. La entrada del andaluz fue clave en el argumento que faltaba por ser escrito. Hasta cuatro oportunidades de gol claras para romper el marcador. Acertó en dos remates que pudieron dejar sentenciado el choque. Por el medio, un monólogo en el control de los de El Palo tremendo, pero sin gol. Con la excepción de los lanzamientos de esquina y una falta directa, en el minuto 73, que despejó a córner Escalona tras el disparo de Marín, poco más en un saco de fútbol ofensivo que se fue con escaso peso.

Posteriormente llegó la jugada clave con la expulsión de Durán, una acción que hizo un daño extremo a un equipo que soñaba con un empate. Con uno menos, las facilidades de los de casa ganaron enteros con el balón. Hugo Díaz sentenciaba tres minutos después de la roja y el partido quedaba roto por completo. En los últimos minutos los de casa pudieron firmar el tercero antes de la expulsión de Pirulo, que en diez minutos hizo tres faltas de manual.

Temas