Un punto que sabe a poco

El partido quedó en tablas
El partido quedó en tablas
  • El Palo y el Betis B firmaron tablas en un encuentro muy físico

Apenas hubo fútbol. Los dos equipos optaron por los balones en largo, y las jugadas de verdadero peligro se contaron con los dedos de una mano. El Palo y el Betis B empataron a cero ayer por la tarde en un encuentro del que se esperaba mucho más. El equipo malagueño tuvo mucho empuje, pero esta vez le faltó el juego combinativo que ha desarrollado desde el comienzo de la temporada. El cuadro sevillano, por su parte, dio por bueno el empate y se dedicó a perder tiempo en el ocaso del choque.

La primera parte fue un intercambio de golpes. El Palo salió muy decidido a por el partido, pero los béticos supieron desbaratar las ocasiones locales. Ambos conjuntos jugaban a lo mismo, buscar por alto a su delantero de referencia. El regreso de Pirulo al once titular fue una gran noticia para el conjunto malagueño. Es un jugador corpulento y con una gran capacidad para aguantar el balón y generar segundas jugadas para sus compañeros.

Hasta el minuto 15 El Palo no llegó con demasiada claridad al área rival. Zamorano, que entraba como novedad en el once, la cruzó demasiado después de que el cuadro local trenzase una gran jugada de tiralíneas. Fue una raya en el agua, ya que, para desgracia de los espectadores, el cuero estuvo más tiempo en el aire que en el césped. Las principales bazas de los hombres de Rafa Muñoz eran Juanillo y Pirulo, que combinaron dos o tres jugadas en las que se pudo ver el entendimiento de ambos. Otro de los jugadores destacados fue Cala, que demostró tener galones suficientes para comandar el centro del campo. Estuvo muy participativo en todas las jugadas. Supo darle pausa al juego cuando lo necesitaba, pero, sobre todo, dejó varios destellos de calidad. Hay jugador para rato.

En la reanudación, el partido se animó algo más. El Palo adelantó líneas y tuvo en una jugada embarullada el 1-0. Pirulo estrelló la pelota en el travesaño, y el rechace lo mandó alto Jesule cuando el gol parecía cantado. Las bandas, sobre todo la derecha, empezaron a tener más protagonismo, y fue entonces cuando Muñoz decidió mover fichas en el banquillo. Dio entrada a Amaya y Marín. Este último sustituyó a Zamorano, muy ovacionado por la grada. El argentino se ha ganado el cariño de la hinchada, ya que nunca da un balón por perdido. Su entrega es total.

Pasados unos minutos, también entró Julián por Pirulo. No obstante, al ser jugadores del mismo corte, el dibujo no cambió, y la tónica general fue colgar balones al área rival. En ocasiones con poco sentido. Desde el minuto 80, el Betis dio por bueno el empate, y se sucedieron los cambios, las lesiones y la pérdida de tiempo. El partido, esta vez, no dio para mucho más, aunque El Palo ya ha conseguido sumar dos puntos ante rivales de gran calibre. Demuestra estar asentado en la categoría.