Fendi: «Que los jugadores vengan a El Palo es ahora más fácil que antes»

Fendi posa ayer para SUR en calle Larios.
Fendi posa ayer para SUR en calle Larios. / Fernando González
  • El director deportivo del club malagueño deja entrever que en diciembre pueden llegar un lateral izquierdo y un delantero de más movilidad

Desde la Iglesia de El Palo hasta la calle San Agustín le sonó el teléfono tres o cuatro veces. Un representante, la directiva del Córdoba o, simplemente, un viejo amigo. Fernando González, conocido como Fendi, es un hombre de fútbol, pero, sobre todo, una persona que se hace querer. Con colegas en cada esquina. El director deportivo de El Palo, encargado del mercado de fichajes, se siente orgulloso del lugar en el que le ha puesto la vida.

Fendi reconoce que sin la ayuda del presidente del club, Juan Godoy, no hubiese llegado hasta donde está. Alaba mucho el tipo de trato que tiene con el máximo responsable de la entidad, ya que le deja hacer y deshacer a su gusto. Ha podido crear el equipo desde su propio prisma. Y es de agradecer. De hecho, en pocos días el director deportivo de El Palo viajará hasta Argentina, país del que pretende aprender mucho y rescatar algunos jugadores interesantes. Ya lo hizo con Julián y Zamorano, que llegaron hace casi un año del Mar de Plata, y son a día de hoy futbolistas consagrados en el primer equipo.

No le gusta resaltar a ningún jugador por encima de otro, pero reconoce que incorporaciones como Quique o Marín le han dado un punto de calidad al conjunto malagueño. Por otro lado, de los que ya estaban, que son casi sus amigos, habla maravillas. Explica que el ambiente que existe dentro del vestuario es diferente al de cualquier otro. Hay piña. Son una familia: «Un ejemplo muy claro son las cenas de grupo. Cada jueves algunos componentes del equipo traen platos y cenamos todos juntos en San Ignacio. Desde las carnes de los argentinos, las barbacoas, hasta un buen marisco».

Fendi reconoce que la parte que más le gusta de su trabajo es la deportiva. En cuanto a nuevos futbolistas, explica que no descarta tantear algunas posiciones: «En el lateral izquierdo no tenemos ningún recambio, y tampoco estaría mal tener un delantero diferente, de menos referencia y más movilidad. En el invierno es posible que haya movimientos».

Madurez

Fendi matiza que el equipo de esta temporada no tiene medias tintas: «Después del convulso mercado de fichajes de principios de temporada, nos hemos quedado con un equipo de jugadores muy jóvenes y de veteranos. Apenas hay gente con edad intermedia. No obstante, creo que está saliendo muy bien, porque las carencias de unos las suplen los otros». Cree que el grupo ha aprendido mucho en muy poco tiempo de andadura en Segunda División B, y que los jugadores saltan al campo con una gran madurez. «En El Palo no hay compañeros, hay amigos».

Una de sus apuestas es el joven portero Pol Ballesté, del que habla muy bien humana y deportivamente: «Estoy convencido de que este chico puede llegar a ser un futbolista de élite. Es un chaval centrado y con muchas cualidades». Además, explica que fue él mismo el que sugirió que el guardameta se entrenase dos días con el Málaga para que siga aprendiendo de ambos conjuntos. También reconoce el gran momento de forma de Juanillo, un extremo que sabía que podía encajar en El Palo: «Tiene una velocidad increíble y sus cambios de ritmo lo hacen en muchas ocasiones imparables. Le sobra calidad para jugar en esta categoría. Estoy muy contento por él».

La relación con El Palo es muy íntima. Empezó como jugador hasta juvenil, hasta que se marchó a Ceuta. A su vuelta, y después de pasar por varios clubes de entrenador, se consagró como director deportivo, aunque hace funciones de «casi todo». «Que jugadores vengan a El Palo ahora mismo es más fácil que antes. Es un club de paso para muchos. Está en la capital, en una buena categoría y a los deportistas les sirve de trampolín», destaca.

Sus amigos Recio y Portillo

También habla del Málaga, en el que se encuentran dos de sus grandes amigos. Recio y Portillo: «Estoy feliz por Recio, ya que su situación ahora mismo es buena, está contento. Yo creo que va a jugar mucho esta temporada. El caso de Portillo es diferente, ya que el tema es más complicado. Lo que yo quiero, como amigo, es que se solucione cuanto antes. Es un pedazo de futbolista, y por supuesto, de persona». El director deportivo de El Palo guarda muy buena relación con muchos de los futbolistas malagueños del primer equipo. De hecho, hace tan solo dos días tuvo la oportunidad de compartir mesa y mantel con la nueva promesa, Samu Castillejo.

Del centro histórico volvió a San Ignacio, donde lo esperaba su gente. La que confía en él y con la que pasa la gran parte del tiempo. Sobre su futuro esquivó preguntas. Reconoce que a todo el mundo le gusta progresar, pero que, hoy por hoy, El Palo es su casa. «Mañana Dios dirá».