El Palo se atasca ante el Cartagena (1-1)

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Un momento del encuentro disputado este domingo. / Kiko Álvarez de Toledo

  • El equipo murciano estuvo muy ordenado y su línea defensiva de cinco supo frenar a los malagueños

“Palo, palo, palo, palo palito palo eh”. Con esta sintonía comenzó el choque en San Ignacio, con el carismático invitado especial Francisco Román García, creador del himno popular que sonó segundos antes del pitido inicial. El ambiente en el campo paleño está cambiando, ya que la grada de fondo ha sido ocupada por una representación de los Malakas Hinchas, que a ritmo de tambor regalan un ambiente de aliento para los locales. No obstante, este domingo no fue suficiente, y el equipo malagueño empató por 1-1 ante un Cartagena muy ordenado.

Los primeros compases no fueron a los que El Palo tiene acostumbrada últimamente a su afición. El choque comenzó muy trabado, y ninguno de los equipos era capaz de controlar el centro del campo. El esférico vagaba sobre todo por el aire, y eran los centrales de cada conjunto los que tenían que demostrar maneras. Poco a poco, los blancos fueron adueñándose del cuero, y en el minuto 18 Julián estuvo apunto de llegar a rematar una buena jugada iniciada por banda izquierda. Dos minutos más tarde, Marín botó una falta muy rápido y Juanillo la estrelló contra el portero rival. El Palo se iba gustando.

En los mejores minutos del conjunto malagueño, el Cartagena logró aprovechar un despiste defensivo, pero Pol Ballesté supo sacar las castañas del fuego. Muy serio el joven guardameta. Hasta el minuto 30, muy pocas ocasiones, los visitantes estuvieron muy bien plantados defensivamente, y la defensa de cinco les daba muy buen resultado. Después de un par de jugadas que acabaron en con algún jugador en el suelo, Julián volvió a cabecear un balón que se marchó por encima del travesaño. Concluyó una aburrida primera parte.

Tras la reanudación, más de lo mismo. El Palo lo intentaba, sobre todo por la banda derecha, pero Marín no estuvo tan acertado como en partidos anteriores. Muñoz decidió mover fichas. Realizó un doble cambio, y Zamorano y Amaya saltaron al césped en sustitución de Durán y Marín. Acto seguido, llegó lo peor para los locales. En una jugada sin aparente peligro, después de un centro al corazón del área Jesule cabeceó en propia puerta. San Ignacio no se daba por vencido, y fue cuando más se escuchó a las 700 gargantas presentes. Los cambios surtieron efecto, y después de una gran jugada de Quique de la Mota, Salvi remató a placer para poner las tablas en el luminoso. Juanillo estuvo apunto de poner el 2-1 en el 80, pero su disparo se marchó desviado. Los locales apretaron en la recta final, pero el balón no quiso entrar. No hubo goleada. Ni se quedaron los tres puntos en casa. El Palo también sabe sufrir.