La última carrera del año para Papá Noel en Málaga

Participantes en la prueba este domingo/Álvaro Cabrera
Participantes en la prueba este domingo / Álvaro Cabrera

Más de un millar de personas se dan cita en la San Silvestre de Palma-Palmilla con disfraces y en el marco de un gran ambiente festivo previo a la Nochevieja

IVÁN GELIBTER

Más de un millar de personas han recorrido esta mañana las calles del distrito de la Palmilla en una nueva edición de la carrera de San Silvestre. Una tradición que ya ha superado el lustro y que en realidad es más un evento festivo que una competición estrictamente deportiva. Los gorros de Papá Noel -el complemento preferido- han dado este año una vuelta de tuerca, ya que los organizadores del evento, el Ayuntamiento de Málaga, a través de las Áreas de Derechos Sociales y Deportes y la Junta de Distrito Palma-Palmilla, junto a la asociación Málaga Sana, habían puesto en marcha una competición que premiaba a los mejores disfraces.

Además, la segunda novedad de la carrera San Silvestre para este ha sido la inclusión de un segundo recorrido para aquellos menos preparados. Mientras que los habituales han hecho el trazado de 10 kilómetros, decenas de familias han escogido el tramo de 2 kilómetros, aunque en ambos casos empezaba en la calle Mark Twain y terminaba en el campo de fútbol de la Virreina. Por ese motivo, y bastante antes de la hora de comienzo de la prueba (10 de la mañana), la zona del centro comercial Rosaleda ha comenzado a llenarse de los ya citados 'papás noeles’, pero también de señores con traje y zapatillas; cuernos de reno; jugadores del Málaga; y un sinfín de complementos festivos. Pese a que el contexto era una carrera y había que ir preparado, algunos se han ‘currado’ las vestimentas, e incluso se podían apreciar escenas de grupos enteros vestidos de una misma manera, como el caso de unos pollos amarillos que han llamado bastante la atención.

Ha sido una carrera, además, en la que las familias completas han podido participar y pasar un buen rato antes de cambiar de año. Ese era el caso de los Ruiz: padre, tío y primos que se ha puesto sus galas de correr y sendos gorros de Papá Noel. Es el segundo año que corremos, nos lo pasamos bien y hacemos deporte, así esta noche podemos desbarrar con la comida todo lo que queramos”, señalaba uno de ellos. Mientras tanto, en las calles de la barriada los curiosos de agolpaban para aplaudir y animar a los participantes. “Yo porque tengo que preparar la cena, si no me venía con mis nietos”, reconocía una señora. “Qué envidia me dan, si yo tuviera una forma física mejor me animaba”, afirmaba Antonio, otro vecino de la zona.

Mientras tanto, y en la cuestión meramente deportiva, los ganadores han sido Mario García y Janine Limae, las categorías masculina y femenina, respectivamente. Sin embargo, lo importante al fin y al cabo era el objetivo de la San Silvestre, ya que era una carrera benéfica. La inscripción tenía un coste de 5 euros y la recaudación irá destinada a la Asociación Club Deportivo 26 de Febrero y a la Asociación de Integración a la Comunidad Gitana Palma-Palmilla. También ha habido una recogida de alimentos y ropa.

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