Los consejos de Chema Martínez para correr un maratón

Chema Martínez posa para SUR en las instalaciones del Consejo Superior de Deportes. /M. Rivas
Chema Martínez posa para SUR en las instalaciones del Consejo Superior de Deportes. / M. Rivas

«En Málaga lo puedes pasar mal si no te hidratas bien», recalca el exolímpico, que explica la necesidad de cuidar la preparación física y mental antes de afrontar un maratón

MARINA RIVAS

Una persona peculiar capta la atención de todo el mundo desde el momento en que entra a la sala o, en su defecto, a la pista de atletismo. Resulta inevitable mirarlo, con sus 63 kilos, cero de grasa, bañado en sudor y con una sonrisa arraigada en su cara, transmitiendo felicidad a pesar de acabar de hacer 25 kilómetros en un ‘suave’ entrenamiento en montaña y regresar a las instalaciones del Consejo Superior de Deportes para empezar con nuestra entrevista. «Cuando estaba en el alto nivel preparando maratón hacía una media de 220 kilómetros semanales. A lo largo de mi vida he hecho unos 200.000 y estas últimas semanas suelo hacer una media de 155, que no está mal para un abuelete (tiene 46 años)», bromea después de tanta cifra.

Chema Martínez, el dos veces olímpico, el gurú de los maratones, el que, simplemente, está en todas partes: charlas, libros, colaboraciones… y siempre entrenos. «Mi vida es más compleja que antes, pero me gusta así», explica. El atletismo es su pasión, aunque se considera un adicto a los deportes y, sobre todo, al fútbol, pese a que no guarden demasiada relación por más que algunos se empeñen en compararlos. «Quien hace esos comentarios realmente no entiende cómo son ambos deportes. Ahora mismo, a una mujer finalista de un Campeonato de España de 100 metros lisos, no hay ningún jugador de fútbol que le pueda ganar. No se puede comparar», se sincera. A la par que admite que los kilómetros durante un partido no son significativos de calidad: «Los jugadores están recorriendo una media de 10 kilómetros por partido, pero tampoco es decir mucho, porque una persona andando es capaz de hacer 9 o 10 kilómetros en una hora y media, que es lo que duran los dos tiempos».

«Recomiendo beber en los avituallamientos, al principio en pequeños sorbos, y tras la hora de carrera, ya más fuerte»

Pasión por las victorias

Es difícil vivir de una pasión tan complicada como correr, antes como atleta profesional y ahora, motu propio, en maratones y carreras extremas. Así lo explica: «No sé si está lo suficientemente pagado, pero merece la pena. A los deportistas como yo no es el dinero lo que nos motiva, sino las victorias. El que vaya buscando dinero se ha confundido de deporte». Una motivación que, con dos Juegos Olímpicos a sus espaldas y un interminable palmarés que lo reconoce como uno de los mejores fondistas de la historia de España, sigue siendo el principal motor de las piernas de Martínez.

Martínez hace estiramientos después de una ‘suave’ sesión de 25 kilómetros.
Martínez hace estiramientos después de una ‘suave’ sesión de 25 kilómetros. / M. Rivas

Piernas con las que también ha recorrido las calles de Málaga. «Estuve en una media maratón. Recuerdo que coincidí con Dani Rovira y no quedó muy allá (bromea). Fue una media rápida porque el recorrido es bastante llano. Tengo ganas de correr por allí, pero ahora mismo me estoy enfocando a otro tipo de pruebas», explica. En vísperas de la celebración del Maratón de la capital costasoleña recuerda además la humedad y el calor, y por ello asegura: «En Málaga lo puedes pasar mal si no te hidratas bien. Recomiendo beber en todos los avituallamientos, al principio en pequeños sorbos, y después de la hora de carrera ya más fuerte. Yo he llegado a beber ocho litros durante un maratón. Uno puede perder dos o tres kilos de agua».

«Con el maratón no se puede ser un temerario; los que corran deben llevar unos años habituados a una rutina»

Una carrera de 42 kilómetros no es apta para todo el mundo. «Tienen que ser conscientes de que requiere una preparación. Es una prueba muy dura y no se puede ser un temerario. Los que corran esta distancia creo que deberían llevar antes unos años habituándose a llevar una rutina», asegura Martínez, que algo sabe del tema. Rutina de entreno y también en cuanto a la alimentación. «Los dos o tres días previos se debe aumentar un poco la ingesta. Incluso se puede engordar un kilo o kilo y medio antes de la carrera, porque eso se traduce en que la energía retrasa un poco la fatiga el día de la prueba», comenta el atleta. Y es que este último es un aspecto de vital importancia. «Los problemas empiezan cuando llegas al famoso ‘muro’ de los 30 kilómetros. Es importante cómo hayas entrenado y si no te has pasado en los ritmos durante la carrera. Cualquier exceso se paga», explica.

El ‘muro’ de los 30 kilómetros

Chema Martínez conoce bien de cerca ese ‘muro’, en el que vio esfumarse su última oportunidad de ser olímpico, en el maratón de Hamburgo de 2012, que pudo haberle dado el pase para Londres. «Allí quise despedirme de la alta competición, pero me rompí la fascia en el kilómetro 13 y aguanté hasta el 27 con esta rotura. Mi entrenador iba a mi lado con la bicicleta y recuerdo que me decía: ‘Venga, es tu sueño, sigue’. Pero tuve que parar. No sé cómo pude aguantar esos kilómetros, fue una cuestión mental», rememora emocionado.

«Los dos o tres días previos se puede engordar un kilo o kilo y medio; eso retrasa la fatiga en la prueba»

Hasta los corredores más experimentados fallan, ese es parte del mensaje que quiere transmitir. «Cuando terminas dices: ‘¿Para qué habré hecho yo esto?’ No puedes moverte… No hay nadie que llegue sin sufrir», argumenta. Aunque esto es sólo la primera parte. Él siempre guarda un pero: «No conozco a nadie que sólo haya hecho un maratón en su vida. Cumplir los retos te hace sentirse bien y te hace crecer como persona, ser un poco más fuerte». Y recalca: «En el maratón, pequeños dolores se convierten en montañas, pero cuando pasa te das cuenta de que todo ese dolor ha merecido la pena».

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