Diario Sur

CANTERANOS CON ESTRELLA

Un talento precoz sobre la moto de agua

Esteban Díaz, de 11 años, empezó a pilotar una moto de agua cuando tenía ocho años y a competir con 10. :: sur
Esteban Díaz, de 11 años, empezó a pilotar una moto de agua cuando tenía ocho años y a competir con 10. :: sur
  • Esteban Díaz Piloto

Esteban Díaz es un auténtico ejemplo de precocidad en la motonáutica. Con apenas ocho años ya empezó a pilotar una, después de que a su padre se la ofreciera un amigo. El menor de Benalmádena comenzó a competir el pasado año, en categoría júnior, con tan sólo diez años, enfrentándose a rivales de hasta 16. Sin embargo, no lo ha hecho demasiado mal.

Por segunda temporada consecutiva ha conseguido subir al tercer escalón del podio en el Campeonato de España, en las modalidades jet-ski, con su Kawasaki FSXR de 800 centímetros cúbicos, y en la de spark 60 caballos, con una moto de la Federación Andaluza de este deporte. «Me gusta mucho pilotar, la sensación de ir por el agua, esquivando las boyas, y saltar las olas», confiesa el pequeño, que estudia sexto curso de Primaria en el colegio Maravillas.

Casi todos los fines de semana que el tiempo se lo permite, sale a pilotar su moto de agua, que es como la que utilizan los adultos, en la zona de La Carihuela, en Torremolinos, donde entrena a las órdenes del vigente campeón de España en la modalidad 'runabout' GP1 Sport Miguel Sierra. «Es complicado porque tenemos que respetar a los bañistas y demás usuarios de la playa», asegura su padre, Roberto Díaz, de 45 años.

A pesar de que él no era aficionado a las motos de agua, está muy ilusionado con la trayectoria de su hijo. El pequeño Esteban practica también otros deportes, como el ciclismo, el baloncesto, el fútbol o la natación. «Y me gusta mucho también tocar el piano», apostilla. Aún no sabe lo que quiere ser de mayor, pero asegura que le gustaría seguir compitiendo en motonáutica. «Es un deporte muy sacrificado, exige un gran esfuerzo física a nivel de piernas, espalda y brazos», sostiene el progenitor de Díaz. «Éste es el único deporte de motor en el que los vehículos no están adaptados a la edad, como ocurre en motociclismo con los 'kartings'», advierte.