Diario Sur

La karateca nerjeña, junto a su preparador en las instalaciones del gimnasio donde entrenan. :: e. cabezas
La karateca nerjeña, junto a su preparador en las instalaciones del gimnasio donde entrenan. :: e. cabezas

CANTERANOS CON ESTRELLA

Una promesa pisa con fuerza el tatami

  • Ana Cabra Magaña

  • Karateca

Ana Cabra comenzó a practicar kárate a los cuatro años, animada por sus padres, que querían que se iniciara en un deporte «con disciplina y esfuerzo». Desde el principio le enganchó y, a medida que fue creciendo, le fue picando el gusanillo de la competición. No obstante, todavía recuerda que cuando su entrenador, Juan Gallardo, le dijo que tendría que dejar de practicar las katas (técnicas) y empezar con la modalidad de kumite (combate) «lo pasé mal y quise dejarlo».

Sin embargo, se repuso y consiguió empezar a acumular triunfos y un palmarés de vértigo. Así, en 2014 se proclamó campeona de España en kumite de menos de 40 kilos, en la categoría infantil, un título que volvió a conseguir este año en la categoría juvenil de menos de 50 kilos. Cabra ha sido además campeona regional en juvenil, subcampeona andaluza en cadete y dos veces tercera en infantil.

Ahora está ultimando su preparación para su primera gran cita en la nueva categoría en la que debutará este temporada, la cadete. El Nacional de las categorías inferiores se celebrará los próximos días 26 y 27 de noviembre en Santa Cruz de Tenerife, a donde la joven karateca nerjeña viajará «con toda la ilusión» por conseguir el que sería su tercer título de campeona de España de kárate.

A las competiciones le suelen acompañar sus padres, que se emocionan y sufren con los combates. «Se pasa un poco mal, pero cuando no gana se le anima igual, lo importante es que ella disfrute y se sienta a gusto con el kárate», dice Expedito Cabra, veterinario de profesión y que nunca había practicado este deporte. Su hijo pequeño, que se llama también Expedito, de 11 años, practica igualmente este deporte en las instalaciones de la Asociación de Kárate Axarquía (AKA), en el centro de Nerja.

La joven karateca estudia 3.º de ESO en el IES El Chaparil. Aún no sabe qué quiere ser de mayor, aunque una de las carreras que le llama la atención es la de Fisioterapia. Lo que tiene claro es que no quiere ser veterinaria como su progenitor.

Cuando no está estudiando o entrenándose en el gimnasio, a Ana Cabra le gusta estar con sus amigos. Lo que más le atrae del kárate es la competición y el buen ambiente que se respira en los entrenamientos. «La convivencia y los viajes por toda España son lo mejor de este deporte. Se hacen grandes amigos», concluye.