Diario Sur

Laura Chillón, con su raqueta en una foto de estudio. :: sur
Laura Chillón, con su raqueta en una foto de estudio. :: sur

DEPORTE BASE. CANTERANOS CON ESTRELLA

La fortaleza de una gran campeona

  • Laura Chillón

  • Jugadora de bádminton

Laura Chillón es una de las grandes jugadoras del Bádminton Benalmádena. A nivel individual tiene mucha calidad, pero en parejas, junto a su íntima amiga y compañera Ainhoa Cuervas, es prácticamente imparable. Sus inicios en el mundo del bádminton, al igual que el de muchas de las promesas del club, se produjo gracias a la insistencia y el buen hacer del presidente del Bádminton Benalmádena, Daniel Alcover: «Fue en una campaña de captación en el colegio cuando conocí este deporte. El presidente vio que tenía cualidades y me ofreció un mes gratis de entrenamiento. A partir de ahí me enganché, primero estuve en la escuela y después pasé al club».

Prácticamente desde el principio se sucedieron los buenos resultados, aunque ha sido en esta última temporada cuando ha encadenado más títulos a nivel regional y nacional convirtiéndose en una de las grandes dominadoras de su categoría. «Al principio no me gustaba jugar sola porque lo pasaba mal y prefería la compañía del dobles. Sin embargo, ahora me siento más cómoda y realizada cuando juego sola, aunque sigo prefiriendo la competición en parejas», explica Chillón.

La jugadora le dedica cuatro días a la semana a sus entrenamientos, aunque ahora ha tenido que parar debido a una dolencia en la espalda. Precisamente sus rodillas y la zona lumbar le han amargado alguna que otra temporada, aunque siempre ha conseguido reponerse con rapidez y seguir el ritmo de trabajo que la competición exige. «Hace un tiempo tuve que estar tres meses parada debido a una lesión en la rodilla. Lo pasé bastante mal y lloré mucho, pero conseguí reponerme y ya casi nunca me duele. Ahora estoy sin entrenar por culpa de la espalda, pero espero mejorarme pronto», comenta.

Chillón destaca en la pista por practicar un juego agresivo que le permite marcar el ritmo del partido. Esto la hace una rival a temer por sus contrincantes. La joven, que tiene el apoyo de sus padres y hermanos, confiesa que no ha sido hasta hace pocos meses cuando les ha permitido que vayan a animarla a los partidos. «Antes me ponía muy nerviosa y no quería que viniese nadie, pero la pasada temporada ya les di permiso», comenta entre risas. La malagueña debutará esta temporada en sub-17, una categoría exigente en la que espera repetir los éxitos cosechados hasta el momento.