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«Se nos agotan ya las machadas, pero vamos a intentar hacer la última»

Aurioles, ayer por la tarde antes del entrenamiento con su equipo en Los Guindos
Aurioles, ayer por la tarde antes del entrenamiento con su equipo en Los Guindos / Ñito Salas
  • Paco Aurioles, entrenador del Clínicas Rincón. Destaca el crecimiento individual de sus jugadores y el estrecho trabajo con el primer equipo del Unicaja

Con un equipo plagado de jugadores de menos 20 años, el Clínicas Rincón se clasificó en la última jornada para los ‘play-off’ de ascenso a LEB Oro y tratará de dar la sorpresa desde mañana ante el Sammic ISB de Azpeitia. Su entrenador, Paco Aurioles, la cara visible del proyecto, analiza la compleja eliminatoria de cuartos de final y no renuncia a nada.

–Vaya recta final de temporada han protagonizado. Todo el año trabajando por eludir el descenso y al final se logra el premio de los ‘play-off’. La guinda al pastel, ¿no?

–Es un premio para todos: para el equipo, para el Unicaja, para Manolo Rincón, para todos los que han creído en nosotros... Eludir el descenso era lo más importante y también hacer crecer a los jugadores. En este aspecto, solo con el salto que han dado jugadores como Mo Soluade (cedido en el Gipuzkoa Basket de ACB) o Viny Okouo (dado de alta por el Unicaja) ya nos podemos dar por satisfechos. Pero hemos querido ir a por más, los jugadores que se han quedado en la plantilla han aprovechado su oportunidad y al final vamos a jugar las eliminatorias por el ascenso.

–Se miden en una eliminatoria a tres partidos y con el factor cancha en contra al Sammic ISB, segundo clasificado. ¿Hay opciones o se han agotado ya las machadas?

–Bueno, se van agotando ya, pero vamos a intentar hacer la última en los ‘play-off’. El Sammic ha sido la gran revelación de la temporada, ha hecho el año perfecto. Me recuerda un poco al Mayoral Maristas, en el sentido de que son un grupo de jugadores locales muy comprometidos y después dos buenos extranjeros, Aleksandar Marcius (pívot que hizo 62 de valoración ante el Clínicas, mejor marca histórica de la Liga) y el francés Jordan Semple. Esta temporada nos han ganado las dos veces, pero nosotros no nos conformamos con llegar a los ‘play-off’.

Todo, con un equipo formado por jugadores de menos de 20 años.

–Todos son séniors de primer año o júniors. Y después está Carlos de Cobos (27 años), que nos ha dado ese punto que nos faltaba y que ha tenido al final un rendimiento espectacular.

–Hay que reconocer que antes de que arrancara la temporada no había muy buenas sensaciones. El descenso de categoría, la pérdida de jugadores importantes como Guillén o Alfonso Sánchez, la sombra de la desaparición del club acechando de nuevo...

–Sí, la situación era delicada. Y en pretemporada nos lo recordaban equipos como el Vélez o el Coín, de EBA, que nos ganaban. Se veía todo muy gris, pero en pocos meses se ha producido un cambio espectacular, primero individual y después colectivo. Por ejemplo, Viny Okouo parecía en verano un juguete en manos de Juan Vasco, el pívot del Coín. Y luego ha sido capaz de jugar haciendo dobles figuras en LEB y llegar al equipo de ACB.

–Jugar en Torremolinos le ha dado suerte este año.

–Ha sido muy importante para nosotros el entusiasmo con el que nos han acogido allí, desde el alcalde o los concejales a los técnicos del pabellón. Yo digo que hemos jugado allí a ‘mantel puesto’ y eso ayuda mucho. El público ha respondido muy bien y ojalá haya un proyecto de baloncesto en Torremolinos, también con el C. B. Miramar, durante muchos años más.

–Como entrenador le ha tocado superar pérdidas en la plantilla una y otra vez.

–Nuestro principal objetivo es formar jugadores, y si dan el salto a mejores categorías es buena señal. Pero la experiencia te dice que siempre que queda un vacío, puede suponer una oportunidad para otro jugador.

–¿Ve muchos mimbres en el equipo para llegar a equipos de ACB?

–Prácticamente todos pueden seguir jugando a nivel profesional en unos años si se lo proponen. Los casos más claros son los jugadores que se consideran proyecto de club, como Cristian Uta, Romaric, Okouo o Karahodzic. Pero es difícil determinar quién va a tener más opciones de tener una carrera en el Unicaja o en la ACB.

–La temporada pasada, por ejemplo, Plaza decía que Karahodzic era el que estaba más cerca del primer equipo. Sin embargo, en esta parece que Okouo o Uta le han ganado la delantera.

–Uta y Okouo tienen una posición más determinada. Son pívots y trabajan como tales. A Karahodzic le ha tocado la papeleta más difícil, que es adaptarse a esa posición entre alero alto y ala-pívot, que es muy complicada. Ha hecho un gran trabajo con el primer equipo, pero también la ha costado más no entrenarse con nosotros y después jugar los partidos. Este año, por ejemplo, Romaric ha tenido más oportunidades. El Unicaja es el que pone las directrices con estos jugadores y la comunicación es constante con Plaza, sus ayudantes o Carlos Jiménez para que se desarrollen en el seno del club.

–El caso de Alberto Díaz en el Unicaja tiene que ser un incentivo para estos jugadores.

–Es el ejemplo que tienen que seguir. Alberto siempre ha destacado por ser un jugador humilde, pero también con mucha personalidad. Recuerdo cuando debutó con el Clínicas, apenas tenía 15 años. Aíto convocó para el primer equipo a Rafa Freire y a Cobos y hubo que echar mano de él. En su primera jugada, ante Juanjo Bernabé, que entonces era el mejor base de la LEB, consiguió sacarle falta en ataque. Con esto quiero decir que ha aprovechado al máximo cada una de sus posibilidades. Ha tenido protagonismo en LEB, después siguió creciendo con dos cesiones complicadas a equipos de la ACB. Llegó a Bilbao con una amenaza de huelga por parte de la plantilla por los problemas económicos. En el Fuenlabrada, tuvo mucha responsabilidad en un equipo que peleaba cada jornada por evitar el descenso. Ha vivido lo mejor y lo peor del baloncesto en muy poco tiempo, siendo aún muy joven, y ahora está haciendo un gran trabajo en el Unicaja.